
En la víspera del partido que marcará la despedida de Lionel Messi de la selección argentina , influencers y figuras vinculadas al mundo del espectáculo quedaron en el centro de una polémica por la presunta reventa de entradas para el encuentro que se disputará este martes a las 20 en el estadio Monumental.
Las primeras denuncias por el ilícito comenzaron a circular en los últimas días en redes sociales. Las críticas no solo apuntaron a la cantidad de tickets a los que habrían tenido acceso algunos de estos referentes, sino también a los valores a los que los ofrecen, que en varios casos superan los precios oficiales.
Uno de los casos más comentados fue el de Martín Martínez, más conocido como “Chapu” , un creador de contenido de 32 años que acumula más de un millón de seguidores en la plataforma Instagram. El domingo publicó una historia en la que promocionaba tickets en diferentes áreas para el partido.
“Nuevos ingresos para la despedida del mejor de todos los tiempos, Lionel Andrés Messi. Me consultás, me escribís por privado, tanto interesados como interesadas” , dijo en un video difundido en la red social.
Posteriormente, compartió a través de canales de difusión de WhatsApp una lista con los valores de las localidades. Según las capturas que circularon, las entradas populares se ofrecerían a $600.000 ; las plateas Sívori y Centenario Alta, a $700.000 ; las plateas Belgrano y San Martín Alta, a $800.000 ; las plateas Sívori y Centenario Media, a $900.000 ; la platea Belgrano Baja, a $1.400.000 ; y la platea San Martín Baja, a $1.550.000 .
Los precios oficiales difundidos para el encuentro son significativamente inferiores. Las plateas medias San Martín y Belgrano tenían un valor de $480.000 ; las plateas bajas San Martín y Belgrano, de $ 450.000 ; las plateas altas San Martín y Belgrano, de $320.000 ; las plateas medias Sívori y Centenario, de $320.000 ; las plateas altas Sívori y Centenario, de $180.000, y las entradas populares, de $90.000 ;
De esta manera, las populares llegarían a comercializarse con una diferencia cercana al 567% respecto del valor oficial. En tanto, algunas plateas registrarían incrementos de entre el 67% y el 400% , según la ubicación.
Tras las críticas recibidas en redes sociales, Martínez publicó un descargo en el que negó formar parte de una estructura organizada de reventa. “En el quilombo que me metí, por el amor de Dios. Saben que yo ahora estoy emprendiendo, comprando y vendiendo cosas. Bueno, le compré entradas a un revendedor, le marqué unas 20.000 pesos y terminé cancelado por todo Twitter -ahora conocido como X-”, sostuvo.
“La verdad es que soy un pelo... Les pido disculpas. La gente que piensa que a mí me bajan entradas... Ojalá. Lo único que hice fue comprarle entradas a un revendedor, donde yo también perdí plata. Le subí el precio nada más $20.000 y listo. Ahora, ¿salir a decir que yo estoy en un entramado? No me manden a investigar a mí. Investiguen a los peces gordos que realmente hacen de esto un negocio”, agregó.
Otro episodio que tomó repercusión involucró a Dora Caamaño , madre de la panelista Yanina Latorre . La también influencer Natalia Rodríguez difundió una historia que Caamaño presuntamente subió a Instagram, donde dijo estar vendiendo entradas. En la historia, arrobó a Maite Arruza, su otra hija y hermana de Yanina.
Asimismo, dio a conocer una presunta conversación que mantuvo con Caamaño en la plataforma por la oferta de entradas: “Te voy a denunciar. La reventa de entradas está prohibida” .
Según las capturas difundidas, Caamaño respondió: “Hola querida. Esto no es una estafa. Mi nieto mayor trabaja para gente de AFA. Y cuando hay eventos de esta categoría, el precio lo ponen los que tienen las entradas”. “La reventa está prohibida sin importar quién te dé la entrada. Vos no sos AFA”, retrucó Rodríguez.
A la controversia se sumó la periodista Fernanda Iglesias, quien compartió una lista de precios que, según aseguró, correspondería a una oferta de entradas disponibles incluso para compras en grandes cantidades.
De acuerdo con esa publicación, las localidades Centenario y Sívori Baja se ofrecerían a $650.000 ; las Centenario y Sívori Alta, a $700.000 ; las San Martín y Belgrano Alta, a $850.000 ; las Sívori y Centenario Media, a $950.000 ; las Belgrano Baja, a $1.450.000 ; y las San Martín Baja, a $1.650.000 .
A raíz del hecho, Yanina hizo un descargo en El Observador 107.9 . “Todo el fin de semana me estuve comiendo un caramelito, sin comerla ni beberla. Hace dos días, me están cancelando e insultando a mí, a mis hijos y Diego [Latorre] por algo que no tenemos nada que ver . Yo me enteré por redes que el fin de semana que, desde el Instagram del mi mamá y de mi hermana, se vendían entradas”.
“Voy a ser absolutamente honesta. No voy a defender a nadie y tampoco voy a justificar a nadie. Si ustedes tienen alguien de su familia que se mete en una estafa o un ilícito, la culpa no es uno. Pero otra vez voy a dar la cara. Cuando tenes alguien en tu familia que se manda una cag... es con esa persona ”, sostuvo.
“ Lamento profundamente que en el medio esté metida mi vieja, que tiene 86 años. Es una bol... Mi hermana, lo último que tendría que haber hecho, además de no hacer lo que hizo, es meterla a mi mamá . Mi mamá le dio la cuenta de Instagram y mi hermana armó un descalabro. Es un papelón, una vergüenza”, sumó.
Aclaró además que el joven que Caamaño menciona en la conversación difundida no trabaja para la Asociación del Fútbol Argentino y completó: “ Hasta acá llego yo. Yo no tengo la culpa. No voy a ayudarlas ni a solucionar el problema, ni a defenderlas ni a lavar sus imágenes. Me duele mucho. Se pasaron 20 pueblos”.
Otro de los nombres involucrados fue el de la influencer Sofi de River , que tiene una comunidad más chica en redes sociales (alrededor de 40.000 seguidores). La creadora de contenido compartió una historia de Instagram en la que se observaba un fajo de entradas acompañado por la frase: “Populares y plateas disponibles”.
Horas después, también publicó un descargo en el que buscó desligarse de cualquier participación en la comercialización de los tickets. “La mafia del fútbol existe, muchachos. Y si tienen que romperle los huevos a alguien, que sea al que la da y se la guarda para la reventa” , escribió.
“Yo no tengo nada que ver. Simplemente compartí porque me lo pidió un conocido. Mis seguidores me preguntaron por reventa y también las compartí al que necesitara. Soy una pobre laburante y el que me sigue hace años o me conoce sabe que vivo el día a día ”, agregó.
Además, difundió una captura de pantalla de la conversación que habría mantenido con la persona que le solicitó publicar la oferta de entradas, aunque ocultó su identidad. Tras la repercusión que generó el episodio, la influencer modificó el nombre de su cuenta de Instagram, que pasó de “Sofideriver912” a “Carp912Sof”.
Fuentes de la AFA consultadas por LA NACION se limitaron a señalar que la venta de entradas se encuentra a cargo de una empresa tercerizada (Deportick, operada por Mastea 123 S.A de Javier Faroni). No descartaron que los tickets puedan ser falsos y remarcaron que “la reventa está penada tanto por ley como el Código de Ética de AFA”.
El artículo 34 del Código de Ética establece que las personas alcanzadas por esa normativa no pueden participar directa ni indirectamente en actividades vinculadas con la reventa de entradas para competiciones organizadas por la entidad . También prohíbe obtener beneficios económicos por la reventa de entradas de cortesía o adquiridas con prioridad, así como entregarlas a terceros para que realicen esas prácticas.
La norma prevé multas (por el valor de 1000 entradas), la devolución de los beneficios obtenidos y la prohibición de ejercer actividades relacionadas con el fútbol durante un período mínimo de dos años.
La reventa de entradas también está contemplada por el Código Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires. El artículo 108 sanciona a quien revenda, con fines de lucro, entradas para espectáculos masivos deportivos o artísticos, con multas de entre 283 y 4.247 unidades fijas o arrestos de entre dos y diez días.
La misma sanción alcanza a quienes comercialicen entradas que no hayan sido puestas a la venta por los organizadores, como ocurre con invitaciones, cortesías u otros pases similares.
Cuando la conducta involucra a personas responsables de la organización del evento o cuenta con su participación o connivencia, las sanciones se agravan y pueden llegar a multas de entre 1.416 y 7.078 unidades fijas o arrestos de hasta treinta días.
Además, cuando la reventa produce alteraciones al orden público o cuando quien la realiza se dedica de manera reiterada a esa actividad, las sanciones previstas pueden elevarse al doble. La normativa porteña también contempla el secuestro de las entradas involucradas en la infracción y el decomiso del dinero obtenido a través de la reventa ilegal.
Por su parte, la provincia de Buenos Aires también prohíbe la reventa de entradas para espectáculos deportivos mediante la Ley 11.929. La normativa contempla arrestos de entre cinco y quince días para quienes revendan localidades, además del decomiso de las entradas y del dinero obtenido mediante la infracción.
Asimismo, prevé sanciones para los responsables de la venta oficial que oculten localidades o las comercialicen en condiciones distintas de las autorizadas. En esos casos, la ley establece arrestos de entre tres y quince días y/o inhabilitación de hasta 60 días.
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Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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