
Tener un perro implica estar atento a los peligros que puede encontrar en casa, en el jardín o durante un paseo. Aunque muchas veces pasan inadvertidos, algunos animales pueden ser una amenaza para las mascotas.
Uno de ellos es el sapo cururú , que libera una sustancia tóxica capaz de provocar una intoxicación grave e incluso mortal . Se trata de un animal que habita en provincias del Litoral y la región chaqueña de la Argentina.
El sapo cururú, conocido también como sapo gigante, es un anfibio presente en distintas regiones de Sudamérica. Puede aparecer en jardines, patios y otros espacios cercanos a las casas, especialmente en ambientes húmedos .
Su principal mecanismo de defensa son las secreciones tóxicas de las glándulas parotoideas , ubicadas detrás de los ojos. Cuando un perro lo muerde o lo lame, puede entrar en contacto con esa sustancia y sufrir una intoxicación.
La gravedad depende de factores como la cantidad de toxina, el tamaño del perro y el tiempo que transcurra hasta recibir atención veterinaria. En los cuadros más severos, puede haber complicaciones que pongan en riesgo su vida .
Los primeros signos pueden aparecer poco después del contacto. Por eso, es importante reconocer las señales de alerta y no esperar a que el animal empeore. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
Si el perro tuvo contacto con uno de estos anfibios, el tiempo de respuesta es fundamental . No hay que esperar a que aparezcan síntomas graves para buscar ayuda.
La prevención es especialmente importante en casas con patios , jardines o acceso a espacios verdes . Estos animales suelen estar más activos durante la noche y pueden acercarse a las casas en busca de alimento o humedad . Para reducir el riesgo, se recomienda:
El sapo cururú cumple una función en el ecosistema, por lo que no es necesario matarlo para proteger a las mascotas . Lo fundamental es evitar el contacto y saber cómo actuar ante una posible intoxicación.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes