
Las goteras , las grietas y las manchas de humedad en los cielorrasos son algunos de los problemas más frecuentes después de varios días de lluvia. Para evitar que el agua vuelva a ingresar, el arquitecto Marcelo Seia explicó cómo impermeabilizar los techos de losa y cuáles son los cuidados fundamentales para lograr una reparación duradera.
En un video, el especialista detalló los dos sistemas más utilizados para proteger estas superficies: la membrana líquida y la membrana asfáltica . Además, hizo hincapié en la importancia de preparar correctamente el techo antes de aplicar cualquier producto y respetar los tiempos de secado.
“ Es primordial que dejes pasar entre 8 y 12 horas entre mano y mano, porque, si no, la siguiente puede llevarse puesta la anterior porque no terminó de secar ”, advirtió Seia.
Antes de aplicar la membrana, el arquitecto recomendó retirar toda la suciedad acumulada sobre la losa . Para eso, hay que barrer la superficie, eliminar los residuos y realizar un lavado profundo con una hidrolavadora o un cepillo de cerdas duras.
Una vez terminado el lavado, es necesario dejar secar el techo durante al menos 24 horas , siempre que las condiciones climáticas permitan que la superficie quede completamente seca. En ese sentido, recomendó: “ Si tu techo es bastante irregular, tiene muchas imperfecciones, lo ideal es que lo pintes con membrana líquida ”.
Después, hay que revisar las grietas y fisuras que pueden convertirse en puntos de entrada para el agua. Seia explicó que conviene abrirlas para poder colocar un sellador con suficiente elasticidad , capaz de acompañar los movimientos de dilatación y contracción de la losa.
El especialista también recomendó prestar atención a los encuentros entre el techo y las paredes laterales , además de los desagües y los conductos de ventilación. Estos sectores pueden presentar fisuras que favorecen las filtraciones incluso cuando el resto de la superficie parece estar en buen estado.
La duración de la protección depende de la calidad de los materiales, la correcta aplicación y el mantenimiento que se realice con el paso del tiempo.
Según las estimaciones compartidas por Seia, la membrana líquida suele durar entre tres y cinco años , mientras que la membrana asfáltica puede mantenerse en condiciones durante unos seis a diez años.
Sin embargo, el especialista advirtió que ninguno de los sistemas garantiza una impermeabilización permanente. La exposición al sol, los cambios de temperatura y las lluvias pueden deteriorar los materiales y favorecer la aparición de nuevas filtraciones.
En el caso de la membrana líquida, explicó que después de algunos años puede ser necesario realizar un mantenimiento preventivo para recuperar el espesor de la cobertura. En las membranas asfálticas, en tanto, hay que controlar la aparición de burbujas, desprendimientos y sectores donde el material se haya endurecido o vuelto quebradizo.
Al referirse a este último sistema, Seia cuestionó la idea de que colocar una membrana resuelve el problema para siempre: “ La gente coloca membrana y se desentiende del problema, creyendo que tiene asegurada la impermeabilización de toda la casa por el resto de la vida, y esto no es así ”.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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