La inspectora jefa distrital, Pilar Corro, explicó en CNM 93.3 que los establecimientos educativos están revisando sus planes de prevención ante posibles fenómenos meteorológicos asociados a El Niño. La inquietud surgió luego de que trabajadores de una escuela manifestaran temor por situaciones extremas mencionadas durante un encuentro.
La revisión de los protocolos de prevención en las escuelas de General Madariaga generó preocupación entre docentes, directivos y auxiliares después de que, durante una de las charlas, se mencionaran posibles escenarios climáticos extremos. Algunos trabajadores se comunicaron con CNM 93.3 para expresar su inquietud por situaciones como voladuras de techos, evacuaciones y eventuales complicaciones por inundaciones.
Consultada al respecto, la inspectora jefa distrital de Educación, Pilar Corro, explicó que la actualización de los planes de prevención de riesgos forma parte de un trabajo impulsado por la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense y que cada distrito debe adaptar las pautas generales a las características de sus comunidades educativas.
Durante la entrevista radial, Corro reconoció que había recibido comentarios sobre lo ocurrido en una institución, aunque aclaró que no había participado de ese encuentro y que, por lo tanto, no podía precisar cómo se había desarrollado ni qué situaciones se habían planteado. También señaló que, según la información con la que contaba, Defensa Civil no habría intervenido en esa charla en particular.
Qué se está trabajando en las escuelas
La funcionaria detalló que los establecimientos educativos de Madariaga están revisando y actualizando sus planes de prevención de riesgos. El objetivo es que los procedimientos no sean conocidos únicamente por los equipos directivos, sino también por docentes, auxiliares, estudiantes y familias.
Como marco normativo, mencionó el Reglamento General de las Instituciones Educativas de la provincia de Buenos Aires, establecido por el Decreto 2299/11. En particular, hizo referencia al artículo 115, que contempla los aspectos que deben tenerse en cuenta al elaborar los planes de prevención.
Estos instrumentos permiten establecer cómo actuar ante distintas contingencias, desde problemas edilicios o situaciones que requieran evacuar un edificio hasta emergencias vinculadas con el clima. La revisión busca que cada integrante de la comunidad educativa conozca las medidas previstas y las responsabilidades que le corresponden.
Corro sostuvo que la finalidad de estos procedimientos es anticiparse a posibles situaciones y no generar alarma; aunque reconoció que las mismas no participaron ni Bomberos ni defensa Civil. En ese sentido, explicó que contar con planes de acción alternativos y responsabilidades definidas puede facilitar una respuesta más rápida y organizada ante una emergencia.
Las situaciones extremas que generaron inquietud
Uno de los momentos de la entrevista estuvo centrado en los mensajes de parte de trabajadores de la educación que manifestaron temor luego de participar de una charla. Entre las situaciones que, según relataron, se habían mencionado figuraban la posibilidad de voladuras de techos, problemas eléctricos y evacuaciones.
También se consultó a Corro sobre la posibilidad de que los estudiantes concurran a clases durante jornadas de tormenta con mochilas que contengan víveres, ante la hipótesis de quedar aislados por una inundación.
La inspectora consideró que ese tipo de previsiones debe analizarse de acuerdo con las condiciones de cada establecimiento y las características de su comunidad. Indicó que no se trata de adoptar decisiones generales sin evaluar el contexto, sino de contemplar las necesidades concretas de cada escuela, su infraestructura y su ubicación.
Al referirse a los escenarios más severos, Corro admitió que son situaciones difíciles de imaginar, pero sostuvo que la preparación debe partir de la anticipación y el cuidado. Al mismo tiempo, insistió en que las decisiones deben apoyarse en información confiable y no solamente en suposiciones.
El papel de Bomberos, Defensa Civil y las áreas técnicas
Corro remarcó que la planificación frente a posibles emergencias requiere la participación de diferentes organismos. En ese esquema, mencionó la importancia de contar con información meteorológica oficial, la intervención de Defensa Civil municipal y el aporte del Consejo Escolar y de las áreas responsables de la infraestructura educativa.
La funcionaria explicó que los equipos directivos y las autoridades educativas no cuentan por sí solos con todos los conocimientos técnicos necesarios para evaluar cada riesgo. Por ese motivo, consideró fundamental articular con los organismos especializados para determinar qué medidas corresponden en cada situación.
En la entrevista también se recordó una reunión realizada a fines de septiembre o principios de octubre, según la referencia brindada durante el diálogo, con participación de distintas áreas municipales y coordinación de Defensa Civil. Allí se analizaron posibles consecuencias de los fenómenos climáticos y la necesidad de identificar sectores vulnerables, lugares estratégicos y eventuales puntos de encuentro.
La evaluación territorial resulta especialmente importante porque las consecuencias de un mismo fenómeno no son iguales en todas las localidades. En el caso de Madariaga, durante la conversación se mencionaron como aspectos a considerar los vientos intensos, las tormentas y la presencia de zonas bajas donde podrían registrarse anegamientos.
Prepararse sin generar alarma
La inspectora insistió en que el propósito de revisar los protocolos es fortalecer la capacidad de respuesta de las instituciones. Entre las herramientas posibles mencionó los planes de evacuación y los simulacros, que permiten que la comunidad educativa conozca de antemano cómo actuar.
Como ejemplo, hizo referencia a un jardín de infantes que ya cuenta con un plan de evacuación y realiza simulacros con acompañamiento de Bomberos, a partir del vínculo establecido con esa institución. Según planteó, la experiencia podría servir como referencia para avanzar en otras escuelas.
Corro también señaló que las familias deben conocer los procedimientos y que su implementación tiene que formar parte de acuerdos institucionales. La intención es que las medidas de prevención sean compartidas y comprendidas por toda la comunidad, en lugar de quedar limitadas a documentos que pocos conocen.
Hacia el cierre de la entrevista, se mencionó que algunas previsiones relacionadas con estos fenómenos podrían extenderse hasta abril de 2027. Sin embargo, durante el diálogo no se presentó un pronóstico específico para Madariaga que permita confirmar que se producirán los escenarios extremos mencionados.
La discusión, por lo tanto, deja planteado un doble desafío: que las escuelas cuenten con protocolos claros y adaptados a sus condiciones reales, y que la comunicación de esos planes permita preparar a docentes, auxiliares, estudiantes y familias sin provocar temor innecesario. Para ello, la articulación con Bomberos, Defensa Civil y las áreas técnicas será clave a la hora de evaluar los riesgos y definir las medidas adecuadas.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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