La autopsia realizada al cuerpo de Nerea Geraldine Pereira, una nena de 11 años que fue encontrada sin vida en su casa de Berazategui, confirmó que la menor murió como consecuencia de las graves lesiones que sufrió. La Justicia investiga el caso como un homicidio y apunta contra tres familiares que convivían con ella.
Según fuentes judiciales citadas por Infobae, los golpes provocaron la rotura de la aorta torácica. La autopsia determinó además que sufrió un paro cardíaco secundario y un shock hipovolémico.
El resultado preliminar de los estudios forenses ya había detectado lesiones compatibles con golpes en distintas zonas de la espalda, hemorragia interna y otras lesiones que podrían ser compatibles con un posible abuso sexual de antigua data.
A partir de esos hallazgos, la fiscal Gabriela Mateos, titular de la UFI N°3, había ordenado la detención de la madre de la niña, dos tíos y su abuela materna. Sin embargo, uno de ellos fue liberado por falta de pruebas y ahora son tres los sospechosos.
Se trata de Rocío Aldana Pereira, de 28 años, madre de Nerea; Mónica Villalba, de 53 años, abuela materna; y Carlos Ezequiel Pereira, de 25 años, tío materno. Los tres convivían con la menor y fueron indagados, aunque se negaron a declarar.
Una muerte que inicialmente fue investigada como un suicidio
Nerea fue encontrada sin vida en una vivienda ubicada sobre la calle 19, luego de un llamado al 911 que alertó sobre la muerte de la menor.
De acuerdo con la información incorporada a la investigación, la abuela había manifestado inicialmente ante los policías que la niña se habría quitado la vida utilizando un elemento de sujeción colocado alrededor del cuello. Un familiar habría intervenido después y trasladado el cuerpo.
Sin embargo, los investigadores comenzaron a encontrar elementos que no coincidían con esa primera hipótesis. La autopsia terminó descartándola y
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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