
Tener un perro en casa implica entender sus comportamientos y reconocer qué situaciones pueden generar estrés o incomodidad. Una de ellas ocurre cuando el animal queda detrás de una reja y ve pasar a otros perros o personas sin poder acercarse libremente.
Por esa razón, el entrenador canino Juan Manuel Liquindoli , explicó por qué una barrera física puede favorecer respuestas de frustración, excitación y reactividad .
Aunque muchas veces se interpreta como una cuestión de desobediencia , este tipo de conducta puede estar relacionado con la dificultad del animal para gestionar lo que sucede del otro lado.
“ Una barrera física puede interferir la interacción entre dos perros y favorecer respuestas de frustración, excitación o reactividad que no aparecerían de la misma manera sin ella”, comentó.
De esta manera, agregó: “El mayor problema de esto es el impacto que puede generar en el bienestar del perro si esto se mantiene con el paso de los años ”.
Cuando ve pasar a una persona, otro perro o una bicicleta del otro lado de la reja, el animal corre y ladra. “Para una mascota que pasa horas de su día expuesto a estímulos que lo activan, el descanso y la recuperación se pueden volver algo difícil ”, afirmó Liquindoli.
El experto dejó en claro cómo se debe actuar tanto con el perro que pertenece a la casa como con la mascota que pasea por la vereda.
“ Si tu perro tiene acceso a un patio o un balcón que da a la calle , es importante que pueda retirarse a un espacio tranquilo donde pueda descansar sin estar en alerta”, sostuvo.
Pero el especialista se refirió también a cómo actuar si somos nosotros los que paseamos con un perro y vemos a otro en el patio de su casa, separado por una reja.
“Tenemos que anticiparnos y aumentar la distancia, cruzarnos de vereda o elegir otro recorrido si esa sucesión de encuentros está haciendo que el paseo sea demasiado difícil”, concluyó Liquindoli.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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