
Las heridas emocionales pueden permanecer durante años y reaparecer ante determinadas situaciones, incluso cuando una persona siente que ya las dejó atrás. Sobre este tema habló Gabor Maté , médico y especialista en trauma, quien explicó cómo una experiencia del presente puede activar emociones vinculadas con el pasado.
“ De repente no soy este hombre de 80 años, soy este niño de un año respondiendo ”, contó en una entrevista con Theo Von en donde explicó que el trauma puede entenderse como una herida que no terminó de sanar .
Según detalló, cuando algo toca esa zona sensible, la reacción emocional puede ser mucho más intensa que lo que está ocurriendo en el presente, porque se activa una experiencia anterior que todavía conserva una carga emocional.
El especialista utilizó una situación de su propia vida para explicar el mecanismo. Contó que, durante su matrimonio, su esposa puede decir algo o reaccionar de determinada manera y tocar sin querer una herida emocional antigua.
En ese momento, según relató, puede dejar de responder desde su experiencia como adulto y reaccionar desde una parte mucho más temprana de sí mismo . Para Maté, eso no funciona como una justificación de la conducta, sino como una forma de comprender qué hay detrás de determinadas respuestas emocionales .
Maté comparó las heridas psicológicas con las físicas . Una herida abierta duele cuando alguien la toca, mientras que otra puede cicatrizar y convertirse en un tejido más rígido y menos sensible. Para él, algo similar puede ocurrir con las experiencias emocionales no procesadas.
Según su explicación, una persona puede quedar muy sensible frente a determinados estímulos o, por el contrario, desarrollar una especie de endurecimiento emocional. Incluso pueden aparecer ambas respuestas dependiendo de la situación y de la experiencia previa.
La idea no implica que cada reacción intensa sea necesariamente consecuencia de un trauma. El punto central planteado por Maté es que algunas respuestas actuales pueden estar relacionadas con heridas emocionales anteriores que todavía no fueron procesadas.
Algunas señales que pueden llevar a preguntarse por ese vínculo son:
Para Maté, reconocer ese mecanismo permite empezar a diferenciar entre lo que está ocurriendo ahora y lo que pertenece a una herida del pasado . En otra explicación sobre el trauma, sostuvo que una herida no cicatrizada puede volver a doler décadas después cuando algo la recuerda o la activa.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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