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Encontraron una ardilla exótica en un balcón de Palermo: cómo llegó hasta ahí y qué riesgos representa

Apareció una ardilla en un balcón de Palermo y sorprendió a un vecino que no podía creer lo que veía . Detrás de la curiosa escena hay una especie exótica invasora que provoca daños ambientales , afecta instalaciones urbanas y puede transmitir enfermedades.

Todo comenzó cuando Emilio estaba de visita en el departamento de uno de sus hijos, ubicado entre las calles French y Sánchez de Bustamante. Desde el balcón, vio al pequeño roedor desplazarse entre las ramas y caminar por los cables.

“Pasó por las plantas y había un cableado telefónico y se fue caminando por ahí lo más tranquila”, reconstruyó Emilio en diálogo con TN y la Gente. “Me pareció ultrararo , lo único que pude hacer fue sacarle una foto”, expresó.

La ardilla de vientre rojo es originaria del sudeste asiático y fue introducida en Luján, provincia de Buenos Aires, hace alrededor de 50 años. Desde entonces, se estableció en distintos ambientes y se expandió por varias zonas del país, con consecuencias para la biodiversidad, la salud y la producción .

Según los datos difundidos por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, la población de esta especie supera los 100.000 individuos y ocupa una superficie de 2186 kilómetros cuadrados, equivalente a unas 10 veces el tamaño de la Ciudad de Buenos Aires.

Entre los principales daños que provoca se encuentran:

Aunque su aspecto resulte llamativo, la ardilla de vientre rojo no debe manipularse ni tocarse. Como otros mamíferos silvestres, puede estar involucrada en la transmisión de agentes infecciosos.

Una de las enfermedades asociadas a esta especie es la leptospirosis , una infección zoonótica causada por bacterias del género Leptospira . Puede transmitirse a las personas por contacto con agua o suelos contaminados con orina de animales infectados, especialmente cuando las bacterias ingresan al organismo a través de heridas o mucosas.

Sin un diagnóstico y tratamiento oportunos, la leptospirosis puede provocar complicaciones graves y afectar órganos como los riñones y el hígado.

Además, las ardillas pueden transportar parásitos externos, entre ellos pulgas, ácaros y garrapatas. Sin embargo, encontrar uno de estos animales no significa que esté infectado ni que necesariamente vaya a transmitir una enfermedad.

La presencia de garrapatas también puede representar un riesgo para otros animales y para las personas, dependiendo de la especie del parásito y de los agentes infecciosos que transporte. Por eso, la recomendación es no tocar ni alimentar a las ardillas silvestres y evitar el contacto directo con ellas.


Fuente: TN


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