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En 2020 empezó a juntar tapitas en Mar del Plata: 6 años después, recicló más de 115 toneladas de plástico y fabrica muebles

Lo que para muchos era basura, para Josefina Diez se volvió una oportunidad. En 2020, con solo 25 años, la marplatense arrancó a experimentar con residuos plásticos en el garaje de su casa, al usar una trituradora manual y un horno doméstico adaptado. Su objetivo era claro: encontrar una forma de reutilizar los materiales que contaminaban las playas de su ciudad.

Seis años después, esa iniciativa familiar se transformó en MarSinPlast , un emprendimiento que fabrica muebles y objetos de diseño a partir de plástico reciclado. A sus 32 años, Josefina ya logró recuperar más de 115 toneladas de residuos , es decir, 115.000 kilos de material que volvieron a tener uso.

La historia de Josefina empezó mucho antes de fundar MarSinPlast. Creció en el barrio La Perla, en Mar del Plata, y desde chica se preocupó por la cantidad de residuos que quedaban en la arena después de cada temporada turística .

Su interés por el medioambiente la llevó a estudiar Gestión Ambiental en la UTN. Pero al terminar la carrera, sintió la necesidad de llevar sus conocimientos a la práctica. En plena pandemia, se puso a investigar cómo reciclar materiales que normalmente terminan en basurales o en el mar.

Con la ayuda de sus padres, Gabriela y Hugo, compró una trituradora y armó un horno casero para fundir plásticos. Empezó a pedirles a sus vecinos que separaran tapitas y envases para llevarlos a su casa . La respuesta fue inmediata: la convocatoria se viralizó por redes y WhatsApp, y cada vez más personas se sumaron.

Los primeros productos fueron llaveros, macetas y comederos para mascotas. Con el tiempo, el proyecto creció y Josefina empezó a fabricar placas de plástico reciclado para construir muebles. Según datos de septiembre de 2026, MarSinPlast ya había recuperado más de 115 toneladas de residuos.

Una de las cifras más impactantes del emprendimiento muestra la magnitud del trabajo: se necesitan 20.000 tapitas de gaseosa para fabricar un solo contenedor portamacetas de 40 kilos de plástico reciclado .

El proceso arranca con la recolección de materiales que vecinos, escuelas y empresas acercan al taller . Los residuos se clasifican por tipo y color, se trituran y luego se funden y prensan en moldes especiales. Así se obtienen placas resistentes que pueden cortarse y ensamblarse en distintos objetos.

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Hoy, MarSinPlast fabrica muebles, estantes, macetas, cajoneras, comederos para mascotas, accesorios y artículos de decoración . El objetivo no es solo evitar que los residuos terminen contaminando el ambiente, sino también demostrar que pueden convertirse en productos útiles y de valor.

El proyecto dio un salto clave cuando Josefina y su familia decidieron ampliar la producción y pasar de los objetos pequeños a los muebles. Su papá, con experiencia en carpintería, fue fundamental para esa etapa: juntos empezaron a transformar las placas recicladas en cajoneras, estantes y mobiliario para hogares y comercios.

El cambio permitió reciclar más plástico y consolidar un modelo de economía circular , manteniendo los materiales en uso y reduciendo la generación de residuos. A pesar del crecimiento, la iniciativa sigue siendo familiar.

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Además de fabricar productos, Josefina empezó a mostrar el proceso en redes sociales. Sus videos y consejos para separar residuos la convirtieron en “ La Chica del Plástico ”, con más de 130.000 seguidores en Instagram. Su trabajo fue reconocido con premios como Creators of Tomorrow 2023 y Vecino Emprendedor 2026 . También da talleres y charlas educativas para escuelas, empresas y organizaciones.


Fuente: TN


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