Marco Antonio Lasserre , el hombre condenado por el brutal femicidio de Laura Silvana Rivero y el asesinato de su hijo Thiago, de apenas seis años , fue trasladado recientemente al penal de Alvear N°30 , una cárcel ubicada más cerca de la familia de las víctimas.
La noticia generó alarma y malestar entre los allegados, que aseguran no haber sido notificados del cambio y temen por su seguridad.
En este sentido, Lorena Rivero , hermana de Laura y tía de Thiago, contó a TN que se enteró de la decisión judicial al acercarse a los tribunales, donde tramita la causa. Según le informaron entonces, el condenado dejó la cárcel de Sierra Chica por problemas de convivencia con los otros presos.
“ Lo trasladaron en junio. Nadie nos avisó nada. Yo me enteré porque sigo la causa”, cuestionó en relación a la medida, y advirtió: “Ahora está más cerca de nosotros y eso nos preocupa mucho. Tenemos miedo de que pueda llegar a escapar ”.
Indignada por la falta de información sobre los movimientos del asesino, subrayó: “Es una persona que era reincidente, tomó rehenes, prácticamente descuartizó a mi hermana y a mi sobrino”.
Para Lorena, la condena a prisión perpetua no significó el final de la lucha por justicia. La familia sigue pendiente de las medidas judiciales y de las condiciones de detención de Lasserre, ante el temor de que pueda recuperar la libertad.
“Lamentablemente la lucha de los familiares nunca termina con una condena . Continúa para ver si siguen detenidos y que se cumplan las penas. Nos convertimos en abogados sin serlo ”, sostuvo.
La mujer cuestionó que los allegados a las víctimas deban hacer un seguimiento permanente de los expedientes para conocer novedades que consideran fundamentales para poder seguir adelante con sus vidas. En este caso, se enteró del traslado de Lasserre por su propia iniciativa.
El cambio de unidad penitenciaria le genera especial preocupación porque, según explicó, el nuevo destino actual del detenido se encuentra más cerca de su entorno familiar.
El 3 de abril de 2019, Laura y Thiago fueron asesinados en la casa de Lasserre, ubicada en la calle Federico García Lorca al 171, en Parque Barón , al sur del conurbano bonaerense.
Según la reconstrucción de la investigación, aquella noche la víctima había ido a visitar a Marco Antonio Lasserre, un vigilador privado uruguayo con el que mantenía una relación desde hacía pocos meses . Pero no fue sola.
Laura casi nunca se separaba de su hijo menor. Además de que era el más chico, tenía epilepsia, lo que hacía que su madre estuviera siempre pendiente de él y de la medicación que tomaba. Esa noche también fueron juntos.
Durante la cena, se desató una discusión entre la mujer y su pareja y la casa de Parque Barón se convirtió en el escenario de la tragedia. Lasserre los atacó a los dos con un cuchillo. A Laura la asesinó de 13 puñaladas. Después, mató también a su hijo mientras dormía. Al nene lo acuchilló 17 veces.
Después de cometer el doble crimen, Lasserre tomó como rehenes a una pareja de vecinos que intentó auxiliar a las víctimas.
“ Ya maté a dos y puedo matarlos a todos ustedes ”, les advirtió antes de intentar escapar en una camioneta Renault Express blanca.
Sin embargo, no llegó demasiado lejos. Chocó a pocas cuadras del lugar y fue detenido por la policía.
En 2021, dos años después de los asesinatos, el caso llegó a juicio. Durante el debate declaró la expareja del acusado, quien relató que él había intentado matarla y que por ese episodio estuvo preso durante tres años .
Además, dieron su testimonio los vecinos que fueron tomados como rehenes después de intentar ayudar a Laura y a su hijo.
Finalmente, la Justicia condenó a Lasserre a prisión perpetua . El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Lomas de Zamora lo encontró culpable del homicidio agravado de Laura, cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género y con alevosía, y del homicidio agravado por alevosía de Thiago.
La sentencia marcó un cierre de la historia, pero fue solo un punto y seguido para la familia de las víctimas. Es que, aún con una condena firme, deben seguir atentos a cada decisión judicial y penitenciaria. “ Nunca nos avisan nada y el miedo sigue ”, lamentó Lorena.
La preocupación por el traslado de Lasserre se suma a otra tragedia que marcó la vida de Lorena: la muerte de su hijo de 20 años en un accidente vial. “La condena solo fue sacarle el registro a quien conducía y dobló en contramano ”, apuntó.
A partir de esas experiencias, Lorena participa del grupo Atravesados por el Femicidio y coordina Estrellas Amarillas en Lomas de Zamora, Monte Grande y Esteban Echeverría, espacios desde los que acompaña los reclamos de familiares de víctimas.
También señaló que trabaja junto a Silvia González, presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas, y a Madres del Dolor en una iniciativa para impulsar modificaciones al Código Penal para endurecer las penas y garantizar que los condenados cumplan sus sentencias.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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