Un grupo de médicos y voluntarios de la asociación civil ¿Me regalás una hora? atiende de manera gratuita a vecinos que necesitan una consulta, medicamentos o simplemente alguien que los escuche. La iniciativa funciona en el Santuario Sagrado Corazón de Jesús, en San Justo , donde profesionales de distintas especialidades ofrecen parte de su tiempo para acompañar a personas que atraviesan situaciones difíciles.
La propuesta reúne a kinesiólogos, podólogos, nutricionistas, médicos clínicos y cardiólogos, entre otros profesionales. Todos tienen algo en común: decidieron dedicar una hora de su jornada a quienes necesitan atención y no siempre pueden acceder a ella.
“En esta parroquia, en el centro de San Justo tenemos gracias a Dios un núcleo de gente muy grande importantísimo. Esto es un ratito de tu tiempo para alguien que te necesita, podés cambiar la vida de otra persona” , contó Mariano Masciocchi, fundador de ¿Me regalás una hora? .
Esta vez, además, hubo una visita especial. Nelson Castro se sumó a la iniciativa y regaló una hora para atender a pacientes neurológicos. Durante la jornada, conoció distintas historias de personas que llegaron hasta la parroquia en busca de una solución para sus problemas de salud.
“Nos encontramos con muchas historias de vida. Somos coleccionistas de historias” , resumió Fernando, uno de los voluntarios.
Una de esas historias es la de Walter. Tuvo un ACV hemorrágico y quedó con secuelas. Después del accidente cerebrovascular también perdió su trabajo y su situación económica se complicó al punto de tener que elegir entre comprar medicamentos, pagar el transporte o llevar comida a su casa.
En la parroquia pudo recibir medicamentos y atención. “Es una ayuda sinceramente importante”, expresó Walter.
Para quienes participan del proyecto, la consulta médica muchas veces es apenas una parte de lo que necesitan las personas que llegan. Hay pacientes que no consiguen turnos, que no pueden afrontar el costo de los medicamentos o que atraviesan momentos de soledad y necesitan ser escuchados.
“La gente te transmite sobre todo, agradecimiento. A veces es solo escuchar. Y yo hoy, siendo clínico y cardiólogo, te digo que la salud mental es quizás más importante que la clínica médica. Mucha gente que necesita charlar, ser visibilizada”, explicó Mariano.
Pero la experiencia también transforma a quienes están del otro lado del consultorio. Una de las escenas que más conmovió a Mariano ocurrió con una mujer de 82 años que terminó la consulta con los ojos llenos de lágrimas.
“Es algo que a uno lo llena, lo llena por dentro de una forma que no te puedo explicar. El corazón se te va pleno, más allá de lo que vos sentís en el otro también. Que a veces hasta es emoción, como nos pasó hoy. Una señora agradecida, 82 años, con los ojos llorosos. ¿Por qué? Porque, como decías, le damos un contexto de amor, de contención, que por ahí no sé si lo encuentra en otro lugar”, manifestó Masciocchi.
Al terminar la jornada, Nelson Castro resumió en pocas palabras lo que significó para él volver a ejercer la medicina en ese contexto. “ Qué placer volver a ejercer la medicina en un ámbito tan conmovedor, acompañando a médicos que hacen el bien a gente humilde que viene aquí esperando encontrar una solución, una medicación y comprensión”, concluyó.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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