Las familias advierten que algunos estudiantes deben pagar alrededor de $4.000 por día para poder llegar y regresar de la institución. El reclamo se suma a un pedido realizado en marzo por tres bloques del Concejo Deliberante para extender el recorrido del transporte municipal gratuito o implementar una alternativa.
Las familias de estudiantes de la Escuela Secundaria Agraria de General Madariaga volvieron a plantear públicamente la necesidad de contar con una solución para el transporte de los alumnos que viven alejados del recorrido del servicio municipal gratuito.
La institución se encuentra ubicada sobre la ruta y, según explicaron los padres, por cuestiones de seguridad los estudiantes no pueden trasladarse caminando ni en bicicleta. De esta manera, para algunas familias el transporte se convierte en una condición necesaria para garantizar la asistencia cotidiana a la escuela.
Actualmente, quienes no cuentan con movilidad propia deben recurrir al transporte de Costa Azul, con un costo aproximado de $2.000 por trayecto. Es decir, unos $4.000 diarios por estudiante entre ida y vuelta.
El monto adquiere otra dimensión cuando se multiplica por los días de clases y por la cantidad de estudiantes de una misma familia. Por eso, el planteo de los padres apunta a una cuestión que va más allá del costo de un boleto: qué sucede con aquellos alumnos cuyas familias no tienen capacidad económica para afrontar ese gasto todos los días.
“¿Tenemos que aceptar que el acceso a una escuela pública dependa de la posibilidad económica de cada familia para pagar el traslado?”, plantearon en una carta difundida a la comunidad que plantea el problema.
Las familias solicitaron al Municipio que se siente a dialogar con la comunidad educativa y analice distintas alternativas, entre ellas la posibilidad de subsidiar parte del transporte, implementar algún tipo de boleto estudiantil o generar una ayuda económica para los alumnos que necesitan trasladarse.
“Cuando hablamos de transporte, no hablamos solamente de un boleto. Hablamos de garantizar que nuestros chicos puedan estudiar”, expresaron.
Un reclamo que ya había llegado al Concejo
La preocupación de las familias coincide con un planteo que los bloques Fuerza Patria, PJ-MDF y La Libertad Avanza realizaron formalmente en marzo de este año.
En un comunicado conjunto difundido este 10 de septiembre, los tres espacios recordaron que habían presentado un proyecto de resolución para solicitar al Departamento Ejecutivo la extensión del recorrido del colectivo local, incorporando una parada adicional desde Los Pinos 2 hasta el acceso al Aero Club, con el objetivo de alcanzar a los estudiantes de la Escuela Agraria.
Según señalaron, la respuesta del Ejecutivo fue negativa. El argumento recibido fue que de las dos unidades adquiridas por el Municipio en 2020 solamente una se encuentra actualmente en funcionamiento y que sumar minutos al recorrido podía afectar el ingreso a otras escuelas.
Los bloques sostienen que ambas unidades fueron adquiridas mediante la Ordenanza 2620/20, con fondos provenientes del Fondo Educativo Provincial y con destino al transporte gratuito de estudiantes. En ese sentido, cuestionaron que, seis años después de su adquisición, el servicio funcione con una capacidad que consideran insuficiente.
Pero el reclamo no terminó allí. De acuerdo con el comunicado, posteriormente se mantuvo una reunión con el Consejo Escolar en la que se acordó poner en funcionamiento una combi para cubrir específicamente el trayecto que necesitan los estudiantes de la Agraria.
“Pasaron seis meses y esa solución sigue sin implementarse”, cuestionaron los concejales.
Los tres bloques solicitaron ahora al Departamento Ejecutivo que ponga en funcionamiento de manera inmediata la combi acordada con el Consejo Escolar y que, además, evalúe nuevamente la posibilidad de extender el recorrido del colectivo municipal hasta el acceso al Aero Club.
Entre el costo familiar y el derecho a estudiar
Desde las familias remarcaron que el problema tiene una consecuencia concreta: hay estudiantes que pueden quedar condicionados en su posibilidad de asistir a la escuela elegida por el costo del traslado.
La institución educativa, por su ubicación, requiere una alternativa de transporte segura para quienes viven lejos del casco urbano. Para las familias, esa particularidad geográfica no debería convertirse en una barrera económica para acceder a la educación pública.
“¿Qué pasa con el estudiante cuya familia no puede pagar ese transporte? ¿Tiene que dejar de asistir a la escuela que eligió?”, preguntaron.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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