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Compraron un celular y la invitaron a hacer compras: Así planearon dos hermanas el crimen de su madre

 



La Policía Civil de Tocantins imputó a dos hermanas por el crimen de su madre, Deise Carmem de Oliveira Ribeiro, de 55 años, y señaló que ambas habrían planificado y ejecutado el asesinato a partir de conflictos familiares relacionados con el control del dinero y de la empresa familiar.

La mujer, empresaria y empleada pública, había desaparecido después de Navidad. El 1° de enero de 2026, su cuerpo fue encontrado flotando en el río Santa Tereza, en una zona rural de Peixe, en el sur de Tocantins.

Según el informe policial, las hermanas Déborah de Oliveira Ribeiro, de 26 años, y Roberta de Oliveira Ribeiro, de 32, habrían preparado una emboscada para su madre. La investigación sostiene que el objetivo era asumir el control de las finanzas de la familia y de una fábrica de escobas que constituía su principal fuente de ingresos.

De acuerdo con la Policía, la planificación comenzó semanas antes del crimen. En noviembre, las hermanas habrían comprado un teléfono celular y registrado una línea a nombre de su madre. Después de su desaparición, utilizaron el dispositivo para enviar mensajes a familiares simulando que Deise se había marchado por decisión propia.


 

El 26 de diciembre, la víctima habría sido invitada por una de sus hijas a viajar a Gurupi con la excusa de hacer compras y dejar a una nieta con su padre. Según la investigación, durante el regreso fue llevada hasta una zona rural cercana a Vila Quixaba, donde habría sido asesinada con varias puñaladas.

La Policía sostiene que ambas hermanas estuvieron en la zona donde habría ocurrido el crimen. Para llegar a esa conclusión, los investigadores analizaron registros de telefonía celular, conexiones a internet y señales de antenas.

Después del crimen, una de las sospechosas habría vendido el teléfono que pertenecía a su madre por unos US$ 55 y luego habría ido a un hotel con su novio. La investigación determinó que el joven no tuvo participación en el crimen.

El padre de las hermanas, José Roberto Ribeiro, de 54 años, también fue imputado, aunque la Policía aclaró que no encontró elementos que lo vincularan con la ejecución del asesinato o con la ocultación del cuerpo.

Según la investigación, el hombre habría eliminado mensajes intercambiados con sus hijas y ocultado una camioneta Fiat Strada que, de acuerdo con los investigadores, habría sido utilizada para trasladar el cuerpo. Por esas conductas fue imputado por supresión de documentos.

Déborah fue imputada por feminicidio, ocultación de cadáver, apropiación indebida y supresión de documentos. Roberta enfrenta cargos por feminicidio, ocultación de cadáver, falsa identidad y supresión de documentos.


 

La defensa de los tres acusados cuestionó las conclusiones del informe policial y sostuvo que existen “lagunas fundamentales” y puntos que, según sus abogados, carecen de respaldo técnico suficiente. También remarcó que el informe no vincula al padre con la ejecución del crimen y anticipó que planteará sus objeciones ante la Justicia.

El caso ocurrió en el sur de Tocantins y continúa ahora en la instancia judicial, donde deberán analizarse las pruebas reunidas durante la investigación.


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