Un adolescente de Carolina del Norte murió luego de contraer una infección provocada por la ameba Naegleria fowleri, conocida como “ameba comecerebros”. El joven fue diagnosticado con meningoencefalitis amebiana primaria, una enfermedad poco frecuente y de alta letalidad.
Moisés Ponce Mendoza murió el lunes, pocos días después de comenzar con los primeros síntomas. Su madre, Mónica Mendoza, contó que todo comenzó con un fuerte dolor de cabeza el viernes.
“Nunca imaginé que algo así podía ser tan grave”, escribió la mujer en una campaña de recaudación de fondos.
Inicialmente, Moisés fue llevado a un hospital de Burlington, donde le indicaron que podía regresar a su casa. Sin embargo, su estado empeoró rápidamente y al día siguiente tuvo que ser trasladado de urgencia al hospital de la Universidad de Carolina del Norte.
Allí los médicos detectaron la infección provocada por la ameba. Poco después, el adolescente cayó en coma y permaneció internado en estado crítico hasta su muerte.
Cómo se produce la infección
La Naegleria fowleri es un organismo microscópico que puede encontrarse en aguas dulces cálidas. La infección ocurre cuando el agua contaminada ingresa por la nariz y la ameba llega al cerebro.
Entre los primeros síntomas se encuentran dolor de cabeza intenso, fiebre, náuseas y vómitos. Con el avance de la enfermedad pueden aparecer rigidez de cuello, convulsiones y coma.
La infección progresa rápidamente y puede provocar la muerte pocos días después del comienzo de los síntomas.
La fuente exacta del contagio de Moisés todavía está siendo investigada. La mayoría de los casos están relacionados con actividades recreativas en lagos y ríos durante los meses de mayor temperatura.
Una enfermedad extremadamente rara
La meningoencefalitis amebiana primaria es extremadamente poco frecuente. En Estados Unidos se registran menos de diez casos por año, aunque la tasa de mortalidad es muy elevada.
La muerte de Moisés ocurrió pocos días después de otro caso fatal registrado en Estados Unidos, el de Lillian Smart, una niña de 8 años de Luisiana que también contrajo la infección luego de nadar en un lago.
Las autoridades sanitarias remarcaron que el riesgo de infección es muy bajo, pero recomendaron consultar rápidamente ante síntomas compatibles después de haber estado en lagos, ríos u otras fuentes de agua dulce cálida.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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