Un estudiante belga de 18 años hizo un descubrimiento millonario mientras trabajaba durante sus vacaciones de verano: encontró 49 lingotes de oro de un kilo cada uno y unas 4.000 monedas, ocultos en el sótano de un antiguo edificio.
El hallazgo ocurrió el martes 11 de agosto en Sint-Gillis-Dendermonde, Bélgica, cuando Kobe y otros trabajadores preparaban el terreno para instalar nuevas tuberías. Al retirar parte de los cimientos, encontraron los objetos escondidos detrás de una estructura tapiada.
“Al principio pensé que eran monedas de €1. Así que empezamos a sacarlas. Después vimos un lingote de oro y resultó ser un poco más de lo que pensábamos”, contó el joven a la cadena VTM.
El edificio había pertenecido a una familia dedicada a la producción de cerveza y permanecía abandonado desde hacía tiempo. Según los trabajadores, el oro había sido ocultado deliberadamente en una zona del sótano.
Tras el descubrimiento, los obreros avisaron a sus superiores y a la Policía. Las piezas fueron inventariadas y trasladadas a una bóveda de alta seguridad del Gobierno federal de Bélgica.
Ahora, la Fiscalía de Flandes Oriental investiga de dónde salió el oro, quién lo escondió y quién tiene derecho a reclamarlo. Entre los posibles interesados aparecen antiguos propietarios del inmueble, sus actuales responsables y otras personas vinculadas con la propiedad.
Mientras las autoridades intentan determinar el origen del tesoro, Kobe espera que el hallazgo pueda significarle algún tipo de recompensa. “Quizás eventualmente recibamos algún tipo de premio por haberlo encontrado”, dijo.
Por ahora, los 49 lingotes y las 4.000 monedas de oro permanecerán bajo custodia oficial hasta que se determine legalmente quién es su verdadero propietario.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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