
Los abusos sexuales durante la infancia pueden permanecer ocultos durante años . En muchos casos, el miedo, las amenazas, la vergüenza o la dificultad para comprender lo que está sucediendo hacen que un niño no pueda expresar con palabras una situación de violencia. Cuando eso ocurre, el juego, los dibujos y determinados cambios de comportamiento pueden convertirse en formas de expresión .
Micaela pudo reconocer años después algunas señales que había expresado durante su infancia y adolescencia. Al volver a mirar sus dibujos, encontró elementos que se habían repetido durante mucho tiempo: monstruos, rostros enojados o tristes, garras, figuras humanas con expresiones de tristeza y rayones que hoy interpreta como una expresión de la rabia que sentía. También recordó dibujos que había hecho cuando era más grande y frases como “te odio”.
“Me di cuenta de que, aunque no hablaba del abuso con palabras por miedo, amenazas o vergüenza, todo lo que callaba lo llevaba al juego y, especialmente, a los dibujos ”, recuerda en diálogo con TN
Durante su infancia, incluso sus docentes le escribían “qué lindo” en algunos de esos trabajos. Años después, Mica pudo observar esas producciones desde otra perspectiva y entender que, para ella, habían sido una vía para expresar una experiencia traumática que no podía contar.
En 2015, Mica creó en Facebook la página “Por una infancia sin dolor” (@porunainfanciasindolor), donde comenzó a publicar sus dibujos y a contar lo que había vivido . A partir de ese espacio, recibió mensajes de padres que le enviaban dibujos de sus hijos y relataban que también habían atravesado situaciones de abuso.
“Si bien un dibujo aislado no dice nada por sí solo, la repetición es lo que debe llamar la atención de quienes rodean al niño o niña. Pueden dibujar un día algo que vieron en un video o en la televisión, pero cuando comienza a repetirse, hay que prestar atención y, sobre todo, preguntar, nunca dar por hecho”, explica.
A partir de esa experiencia, comenzó a compartir información en redes sociales y a dar charlas de prevención y detección del abuso sexual en la infancia. Según contó, algunas personas comenzaron a prestar más atención a esos detalles y a hacer preguntas sobre los dibujos.
“Lo que digo siempre es que hay que proteger a los niños de todos , hombres o mujeres, no solamente de los desconocidos, porque el monstruo con garras puede ser el mejor vecino, la persona más simpática o incluso convivir con el niño”, asegura.
La psicóloga Laura Enríquez (M.N. 24.918) aclara que no existe una señal aislada que permita confirmar un abuso sexual . Lo importante es observar patrones y cambios respecto del comportamiento habitual del niño o adolescente.
El dibujo y el juego pueden ser vías de expresión especialmente importantes durante la infancia, pero no deben analizarse fuera de contexto. “ No es que si dibuja una casa con rejas, un monstruo, una persona con garras o un sol dibujado en el suelo sean indicadores de abuso ”, explica la especialista.
Por eso, el foco no debería estar puesto en encontrar un supuesto “dibujo de abuso”, sino en observar si existe un conjunto de cambios que genere preocupación.
Según Enríquez, algunas modificaciones en el comportamiento pueden justificar una mayor atención, especialmente cuando aparecen de manera repentina, persisten en el tiempo o se combinan con otras señales.
Se recomienda que, ante un dibujo o actitud que genere preocupación, no se lo debe minimizar, pero sí empezar a vigilar esos cambios en el niño o adolescente.
La especialista recomienda realizar ciertas pautas que pueden ayudar a acompañar:
En caso de que un niño relate espontáneamente una situación de abuso, la especialista indicó que debe ser escuchado sin interrogarlo , sin sugerir respuestas y sin intentar obtener todos los detalles. Según explicó, una entrevista inadecuada puede interferir con posteriores evaluaciones y dificultar tanto el proceso terapéutico como el judicial.
La historia de Mica muestra cómo una experiencia traumática puede permanecer sin palabras durante años y encontrar otras formas de expresión. Pero también deja una advertencia central: un dibujo no es una prueba de abuso , aunque puede ser parte de un conjunto de señales que los adultos deben observar, escuchar y abordar con responsabilidad.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes