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Rafa Guerrero, psicólogo: “Cuando una pareja se divorcia, para los hijos el hecho de que papá y mamá estén juntos es secundario”

Un divorcio es un proceso doloroso para cualquier familia. Y muchos expertos coinciden en que la mayor carga recae en los hijos de un matrimonio. Por eso, el psicólogo Rafa Guerrero se centra en el momento exacto en que padre y madre deciden contarles a los chicos la decisión.

“Cuando una pareja se divorcia, para los hijos el hecho de que papá y mamá estén juntos es secundario” , asegura el profesional español.

Según su análisis, el hecho de ser padres es “lo único” de lo que uno no puede desentenderse, sea cual fuese la relación de la pareja. Y, en ese sentido, comunicarles a los hijos la separación es un acto de responsabilidad que no se puede ni se debe evadir.

Claro que previamente a esa charla, está el tema del duelo del padre y la madre. “Podemos elaborar duelos sanos y adaptativos, o bien duelos patológicos. Las cuatro fases por las que pasamos en cualquier tipo de duelo, incluido el de pareja, son las siguientes: negación, rabia, tristeza y reconstrucción”, puntualiza Rafa Guerrero.

Y amplía: “ Si somos capaces de transitar por todas las fases de una manera suficientemente buena, quiere decir que hemos elaborado un duelo sano y seremos capaces de sacar aprendizajes de la experiencia. Nos habremos reinventado y habremos sobrevivido al cambio”.

Quedarse atrapado en alguna de esas cuatro fases, en cambio, va a significar que seguramente se avecinan tiempos de sufrimiento y no aceptación de la realidad. Algo que, claro está, también perjudicará a los hijos en cuestión.

Ahora bien, más allá del divorcio en sí mismo y cómo eso repercute en la pareja, para la gran mayoría lo más importante es cómo y cuándo contárselo a los hijos , expectantes de sus reacciones y sentimientos. “Sea la decisión esperada o no por ellos, siempre será dolorosa por la incertidumbre que les genera” , agrega el psicólogo.

El psicoterapeuta español, especialista en psicología infantil y adolescente, neuroeducación, apego y trauma, elaboró un punteo que bien puede servir de guía a aquellos padres que deciden separarse y deben comunicarles la decisión a sus hijos.

En ese contexto, y para tranquilidad de muchos, Rafa Guerrero sacó una conclusión clave y a tener en cuenta: “a diferencia de lo que creemos, la capacidad de resiliencia y adaptación de los menores no tiene límites” .

“Por muy pequeños que sean los hijos, no informarles o no tener una conversación con ellos no es una opción. Se debe explicar la decisión aunque nunca se revelan los conflictos de fondo. Es conveniente informar quién de los dos se irá de casa y con quién vivirán ellos”.

“En un divorcio o una separación se rompe la pareja, aunque el rol como padres y madres sigue intacto aunque nos se vean menos o de diferente manera”.

“A la hora de dar la noticia es importante que ambos padres estén presentes. El día y el lugar debe ser acordado por ambos progenitores y deben tener un esquema de los puntos imprescindibles a tratar. A mayor tranquilidad de los padres en ese momento, más seguros se sentirán sus hijos”.

“Siempre es mejor presentar la separación como una decisión que han tomado ambos miembros de la pareja, aunque en la práctica puede que la decisión la haya tomado uno de los dos”.

“No dejar nada a la imaginación de los hijos. Cuanto más explícitos y concretos sean los padres, mejor para ellos, aunque en un primer momento pueda doler”.

“Antes de tener la conversación con los niños, los adultos deben coordinarse para transmitir un mismo mensaje que sea coherente y consensuado. Evitar caer en el error de dramatizar la situación o mostrar comportamientos victimistas”.

“Cuando se comunique a los hijos la decisión de divorciarse , debe quedar claro que no hay nada que ellos puedan hacer para evitar la ruptura. Además, esa decisión nada tiene que ver con ellos, es una cuestión de pareja”.

“Es importante en todo momento dejar que expresen sus emociones y hagan preguntas. Es normal que puedan sentirse rabiosos, tristes, culpables, con miedo o responsables de esta ruptura”.

“Una de las cosas que se debe tener en cuenta es que la calidad de la relación con ellos no debe ni va a cambiar. Si esto se lo aseguran, se sentirán mejor y más seguros”.

“Ellos piensan en sí mismos y sus padres quedan relegados a un segundo plano. Ahora, el hecho de que papá y mamá estén juntos es secundario. Decirles que la relación que tienen con sus padres no va a cambiar, suele tranquilizarlos”.


Fuente: TN


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