
Los muebles de cocina son una de las inversiones más importantes dentro de una remodelación. Además del diseño, el material elegido influye directamente en la durabilidad , la resistencia al uso diario y el costo final del proyecto.
Entre las opciones más utilizadas aparecen la melamina , el MDF y la madera maciza . Aunque suelen confundirse, cada una ofrece prestaciones distintas y conviene según el tipo de cocina y el presupuesto disponible.
La melamina es la alternativa más elegida por su excelente relación entre precio y calidad. En realidad, se trata de un revestimiento decorativo que se aplica sobre tableros de MDF o aglomerado.
Su punto más débil está en los cantos : si no están bien sellados y entra agua, el tablero interior puede hincharse y deformarse.
El MDF está fabricado con fibras de madera prensadas, lo que le da una superficie completamente lisa y uniforme.
Es la opción preferida cuando se buscan puertas laqueadas , con molduras o diseños personalizados, ya que permite pintarse y mecanizarse con facilidad.
Para la cocina conviene optar por un MDF resistente a la humedad , porque la versión convencional puede deteriorarse si recibe agua de manera frecuente.
La madera maciza es la opción más duradera y también la de mayor valor. Su principal ventaja es que puede lijarse, restaurarse y renovarse varias veces a lo largo de los años.
A cambio, requiere mantenimiento periódico para protegerla de la humedad y conservar su aspecto original.
Más allá del material, los especialistas coinciden en que la calidad de los herrajes, el sellado de los bordes y una buena instalación son factores tan importantes como el tablero elegido para que los muebles tengan una larga vida útil.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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