En tiempos donde la ansiedad por no perderse nada domina la vida cotidiana, Miguel Espeche , psicólogo (MN 10.199), analizó en diálogo con TN el fenómeno creciente de quienes eligen desconectarse de las redes sociales y encontrar placer en perderse cosas.
Frente al conocido FOMO (fear of missing out), que impulsa a estar siempre informados y atentos a lo que es tendencia, surge ahora el JOMO (joy of missing out): la alegría de dejar pasar lo que sucede en el mundo digital.
Según Espeche, la presión por saber todo y no quedar afuera genera un agotamiento mental que atraviesa a todas las edades. “Estamos tan seteados con lo digital que creemos que desconectarse es simplemente no estar en las redes, pero en realidad se trata de conectarse con otra cosa: con el mundo real ”, explicó.
El especialista señaló que la tendencia a disfrutar de perderse cosas es cada vez más significativa y saludable. “No se trata de aislarse, sino de dejar de ser tan ‘homo mediaticus’ y empezar a vincularse con la vida fuera de la pantalla” , sostuvo.
Para Espeche, el atractivo de las redes sociales puede volverse adictivo y cautivar la atención al punto de hipnotizar.
Sin embargo, destacó que “hay un todo ahí afuera, en la naturaleza, en la vida real”, y que la real conexión se da en los encuentros cara a cara: “Las verdaderas redes sociales son la silla en la vereda, saludar a los vecinos, encontrarse, salir” .
El psicólogo advirtió sobre el agotamiento mental que provocan los estímulos permanentes y la sensación de que no hay nada más allá de lo digital.
“Todo ocurre fuera de las redes sociales” , remarcó, y recomendó animarse a disfrutar y lanzarse a la vida real.
La invitación, según Espeche, es a dejar de lado la compulsión por enterarse de todo y a reconectar con lo que sucede fuera de la pantalla, donde se encuentran las experiencias más valiosas.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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