
Dos sicarios vinculados a la organización criminal “Bala na cara” de Porto Alegre, comenzarán a ser juzgados este martes en Posadas por el asesinato de un comerciante. A la víctima le echaban la culpa por el secuestro de más de 150 kilos de marihuana . El ataque se produjo en la madrugada del 8 de mayo de 2022 y los acusados fueron detenidos cuando estaban por subirse a un ómnibus con destino a la frontera.
David Wesley De Oliveira Silva (26) y Gabriel Guimaraes Da Silva (24) están acusados del haberle disparado seis balazos con una pistola nueve milímetros a Cristian Javier Díaz (31) en su kiosco de calle 95 y 74, en el barrio Yacyretá. Un nexo local, que le proveyó el arma y la logística para consumar el ataque, nunca pudo ser hallado pese a estar identificado por la División Homicidios de la Policía de Misiones.
Los asesinos, que son oriundos de Porto Alegre, Brasil, a 750 kilómetros de Posadas, serán juzgados por el Tribunal que está integrado por César Yaya, Martín Rau y Augusto Busse. Los jueces dispusieron la presencia de dos traductores durante todas las audiencias, ya que ambos aseguraron que no comprenden ni saben expresarse en español.
Los brasileños ingresaron al país por Santo Tomé el 3 de mayo y se instalaron en el barrio Luis Piedrabuena, donde vivía el contacto local de la banda. El hombre, de apellido Rodríguez, sería quien les proveyó la pistola utilizada en el crimen y el Fiat Duna blanco en el que fueron hasta el kiosco de Díaz.
El negocio del comerciante estaba abierto las 24 horas, así que no le llamó la atención que ese domingo 8 de mayo, cerca de las 3, alguien llamara con las palmas en la ventana. Los atacantes se hicieron pasar por clientes y pidieron cerveza. Apenas Díaz se dio vuelta, le dispararon seis tiros casi a quemarropa. Un séptimo balazo pegó en un estante del local.
La esposa de Díaz escuchó los disparos y buscó proteger a sus hijos . Sin embargo, alcanzó a ver el color del auto en el que los asesinos escaparon. Ese dato terminaría siendo clave en la investigación.
Los policías corroboraron la información con testigos del barrio. Algunas personas vieron correr a dos personas y abordar un Duna blanco que manejaba otra persona a paso de hombre.
Mediante las cámaras del 911 se pudo reconstruir el recorrido del coche por un dato muy particular: no todas las luces funcionaban. El último registro del Duna fue su ingreso al barrio Luis Piedrabuena, muy cerca de la Terminal de Ómnibus de Posadas.
Los agentes de Homicidios no tardaron en ubicar el auto en una casa de ese barrio y montaron una discreta vigilancia con policías encubiertos. El 9 de mayo, dos jóvenes salieron del lugar para abordar un remís que los llevaría hasta la estación donde debían tomar el colectivo que los llevaría hasta Santo Tomé, Corrientes, el paso internacional elegido para regresar a Porto Alegre.
Días después, la Policía Civil de Brasil confirmó que De Oliveira Silva tenía antecedentes por tenencia de drogas y armas, robos agravados y que estaba registrado como un integrante de la organización criminal “Bala na Cara” , una de las más bestiales del estado de Rio Grande Do Sul.
Esa organización ya tenia aceitados contactos con narcos que operan en Misiones. Los investigadores no pudieron confirmarlo, pero existe la firme sospecha de que la banda que abastecía de marihuana a los brasileños tenía la certeza de que Díaz había aportado datos para el decomiso de una camioneta con 155 kilos de droga que estaba estacionada frente a la misma casa donde se alojaron los sicarios. El operativo policial en el que se incautó la marihuana se realizó en octubre de 2021.
Los sicarios fueron alojados en la Seccional Sexta de Posadas, donde al día siguiente se filmaron con un celular bailando y festejando junto a otros detenidos el “éxito” de su incursión en territorio misionero. La difusión de esas imágenes derivó en la remoción de los jefes de la comisaría y el traslado de los sospechosos a cárceles.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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