
La crianza es uno de los mayores desafíos de la vida adulta y una de las preguntas más frecuentes entre madres y padres es cómo ayudar a que sus hijos crezcan como adultos honestos, íntegros y felices . Para el profesor de Harvard Arthur C. Brooks , la respuesta es mucho más simple de lo que parece: el ejemplo vale más que cualquier consejo.
El especialista sostiene que los chicos aprenden mucho más de lo que ven todos los días que de las palabras que escuchan. Por eso, asegura que la conducta de los padres tiene un impacto mucho más profundo que las reglas .
En uno de sus últimos videos publicados en YouTube, Arthur C. Brooks explicó que muchos padres buscan la fórmula para criar buenos hijos, pero suelen enfocarse en el lugar equivocado.
“ Lo único que importa es lo que hacés. Si querés que tus hijos sean buenos, virtuosos, amables, honestos, íntegros y felices, sé un ejemplo de lo que querés ver ”.
Según el académico, las acciones cotidianas construyen el verdadero aprendizaje moral . La manera de tratar a los demás, de resolver conflictos, de pedir perdón y de actuar tanto en público como en privado termina siendo la mayor enseñanza para un hijo.
Brooks remarca que los chicos observan constantemente el comportamiento de los adultos que los rodean. Por eso, considera que la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es fundamental durante la crianza.
El profesor también sostiene que ser admirable en los pequeños gestos cotidianos puede influir más en el futuro de un hijo que cualquier conversación sobre valores.
“ Las palabras son menos importantes que las acciones. Si tus hijos ven quién sos realmente, eso puede cambiarles la vida ”.
Otro de los puntos que destaca Brooks es que el perfeccionismo puede convertirse en un enemigo de la paternidad . Para él, equivocarse no impide ser un buen padre, siempre que exista la voluntad de actuar con honestidad y reparar los errores.
En esa misma línea, la psicóloga sanitaria y educativa Silvia Álava afirma que no existe una maternidad ni una paternidad perfectas, y que exigir ese ideal solo aumenta la culpa de las familias.
La especialista explica que lo verdaderamente importante es que el niño sepa que puede contar con sus padres , incluso cuando ellos se equivocan. Pedir disculpas, reconocer un error y reparar el vínculo también forma parte de educar con el ejemplo.
Una investigación del Centro de Investigaciones Pew reveló que dos de cada tres padres consideran extremadamente importante que sus hijos crezcan como adultos felices, honestos y éticos . Además, cerca de la mitad también prioriza que desarrollen una fuerte cultura del trabajo.
Para Brooks, esos objetivos no se alcanzan únicamente con consejos o normas, sino mediante el comportamiento diario de quienes los educan , porque los hijos suelen imitar mucho más lo que ven que lo que les dicen.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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