Un estremecedor caso ocurrido en Brasil conmociona al país luego de que una mujer de 22 años confesara, junto a su pareja de 29, haber asesinado a su hijo recién nacido pocas horas después del parto. Ambos fueron detenidos y la Justicia les dictó prisión preventiva mientras avanza la investigación por el delito de homicidio calificado.
El hecho ocurrió el pasado sábado 25 de julio en Duque de Caxias, en la Baixada Fluminense, estado de Río de Janeiro. El crimen fue descubierto gracias a la rápida intervención del personal médico del Hospital Adão Pereira Nunes, que detectó inconsistencias en el relato de la pareja.
Todo comenzó alrededor de las 8:20 de la mañana, cuando la joven ingresó al hospital con una fuerte hemorragia. Durante la atención inicial, una técnica de enfermería le preguntó qué había provocado el sangrado. Como la mujer no respondió, la profesional levantó la sábana que la cubría y comprobó que había estado embarazada. Al consultarle dónde estaba el bebé, el silencio fue absoluto.
Fue entonces cuando el padre respondió que el recién nacido había sido enterrado. La revelación alarmó al personal sanitario, que dio aviso inmediato a la Policía Militar y a la Policía Civil mientras los médicos continuaban asistiendo a la paciente.
Un parto en secreto
La obstetra comprobó que la mujer había cursado un embarazo de entre 38 y 39 semanas y que la placenta permanecía dentro del útero, por lo que debió ser intervenida quirúrgicamente.
Mientras tanto, el padre explicó que el bebé había nacido entre las 4:30 y las 5 de la madrugada, sobre un cartón colocado en la galería de la casa de la abuela de la joven. Según su relato, el niño nació con vida y lloraba intensamente. El cordón umbilical fue cortado con una tijera por la propia madre.
Durante esas declaraciones, la mujer lo interrumpió varias veces y llegó a llamarlo "cobarde", ordenándole que dejara de responder las preguntas del personal médico.
Las investigaciones revelaron que la pareja había mantenido el embarazo completamente oculto. Familiares declararon que la joven utilizaba ropa muy holgada para esconder la panza y que nadie sabía que estaba próxima a dar a luz.
El hallazgo del bebé
Ante la presión de los médicos y la presencia policial, el padre pidió a un tío de la mujer que buscara al recién nacido. Mediante una videollamada indicó dónde estaba el cuerpo.
El hombre encontró al bebé envuelto en una camiseta negra y dos bolsas plásticas de supermercado. Sin abrirlas, lo trasladó hasta el hospital en el mismo vehículo de auxilio mecánico con el que trabajaba.
Al llegar, médicos, enfermeras y técnicos intentaron reanimarlo durante varios minutos, pero ya no presentaba signos vitales.
El examen físico reveló que el recién nacido tenía buen estado corporal y no presentaba malformaciones, aunque sí restos de tierra, hojas y pasto adheridos al cuerpo. Además, el cordón umbilical mostraba sangre coagulada, lo que indicaba una muerte reciente.
La confesión
Con ambos bajo custodia policial, los investigadores grabaron sus declaraciones en el propio hospital.
La madre contó que había llegado del trabajo con fuertes dolores, creyendo inicialmente que eran molestias comunes. Más tarde comprendió que estaba en trabajo de parto.
Según declaró, luego de dar a luz recordó las conversaciones previas con su pareja.
"Pretendía dar al niño o dejarlo con el padre. Había dejado muy claro que yo no quería al bebé. Él respondió: 'Entonces yo tampoco lo quiero'. A partir de ahí comenzó el intento de asesinato", confesó.
La mujer aseguró que, tras el nacimiento, fue a ducharse mientras dejaba al bebé con el padre. Al regresar, afirmó que él le comentó que el niño era "muy fuerte" porque seguía llorando.
El hombre, por su parte, intentó minimizar su responsabilidad y sostuvo que fue la madre quien comenzó la agresión.
Sin embargo, finalmente admitió ante los investigadores:
"Ella lo asfixió... Yo me quedé paralizado, en shock. No hice nada para impedirlo."
Los investigadores concluyeron que ambos actuaron de común acuerdo para acabar con la vida del recién nacido.
Descartan el infanticidio
Inicialmente se evaluó la posibilidad de imputar a la madre por infanticidio, figura prevista cuando una mujer mata a su hijo bajo la influencia del estado puerperal.
Sin embargo, esa hipótesis fue descartada tras el informe de la obstetra, quien afirmó que la paciente permaneció consciente, orientada y emocionalmente estable durante toda la atención médica.
El reporte señala que la mujer respondió todas las preguntas "con frialdad", sin demostrar tristeza, culpa, arrepentimiento ni remordimiento.
Uno de los aspectos que más impactó al personal del hospital fue que, al preguntarle si quería ver el cuerpo del bebé, rechazó la posibilidad de inmediato y manifestó que nunca había deseado tener ese hijo.
Prisión preventiva
El titular de la comisaría de Campos Elíseos confirmó que ambos serán investigados por homicidio calificado.
Durante la audiencia de control de detención, el juez convirtió la prisión en preventiva y ordenó al Servicio Penitenciario preservar la integridad física de los acusados debido al riesgo de represalias por parte de otros internos.
En su resolución, el magistrado sostuvo que "la frialdad y la crueldad de la acción criminal aumentan la gravedad de la conducta de los imputados".
Los investigadores también destacaron que, de no haber sido por la hemorragia sufrida por la madre y el estricto cumplimiento de los protocolos por parte del equipo médico, el crimen probablemente nunca habría sido descubierto.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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