
Para continuar entendiendo los movimientos de dinero que Manuel Adorni habría querido ocultar, el fiscal Gerardo Pollicita citó a Gisela Kocsis responsable de la compra de blanquería que se encontró en el celular de Matías Tabar y ex empleada de la Vocería presidencial donde trabajaba Adorni. Este miércoles la mujer ratificó ante la Justicia que pagó más de ocho millones de pesos en efectivo y admitió esa y otras compras. También le prestó su tarjeta de crédito al ex funcionario: "Luego me pagó en efectivo”, sostuvo.
El 4 de mayo Matías Tabar declaró como testigo en el marco por la causa por presunto enriquecimiento ilícito. Su aporte fue indispensable para comenzar a trazar la ruta de los fondos que movió el ex Jefe de Gabinete. El contratista tuvo a cargo la refacción de la vivienda de Indio Cuá sobre la cual hay sendas sospechas.
Cuando dejó su teléfono celular en manos del fiscal Pollicita, para que el mismo sea peritado, allí se encontró una factura que daba cuenta de una compra de ropa blanca y un sommier por una cifra de $8.183.383 pesos.
La adquisición en cuestión se concretó en efectivo. Por ese motivo, la justicia busca determinar si el dinero fue proporcionado por el ex funcionario para ocultar el origen del mismo.
En primer lugar, ante el fiscal Pollicita la compra de $8.183.303,25 en Rosen. AL respecto indicó que Bettina Angeletti “fue quien se presentó en la sucursal con el dinero en efectivo para pagar la operación”.
Consignó, además, que hubo una compra posterior de $400.000 por unas almohadas operación que también se realizó en efectivo. El cálculo estimativo indica que habría sido 20 días después de la primera adquisición en ese lugar.
Entre la información proporcionada ante la fiscalía, Kocksis expresó que en mayo de 2025 “habría gestionado la compra de un lavavajillas y un lavarropas Whirpool por $3.100.000 aproximadamente para Indio Cuá, la cual solventó con su tarjeta”.
¿Qué sucedió con esa compra? La testigo manifestó que Manuel Adorni “me dio la plata en efectivo”.
Al respecto, planteó que solía “ocuparse de gestiones personales de Adorni”.
Los números indican que en poco más de un año, el ex jefe de Gabinete movilizó 349.640 dólares.
La última cifra incorporada al expediente penal daba cuenta de la declaración testimonial de Matías Tabar. Según sus dichos, desmentidos por el propio presidente de la Nación -Javier Milei-, Adorni y su esposa Bettina Angeletti le pagaron 245.929 dólares, en efectivo y sin ningún tipo de documento respaldatorio: nadie facturó por esos movimientos de fondos, tampoco el contratista quien, cuando fue a Comodoro Py, entregó todo tipo de documentos vinculados a la obra, menos facturas.
Hubo otro dato sobre el cual indagó la justicia federal. Según declaró el contratista, Adorni y Betina Angeletti, su esposa, le pidieron que contactara al mismo carpintero que había trabajado en la casa del country para realizar muebles en el departamento de la calle Miró. Los muebles encargados eran una mesa de comedor de madera y mármol, una mesa ratona, una mesa de comedor diario, un mueble vajillero, un rack/TV, grande, una mesa consola y un espejo.
Estos trabajos se habrían pedido hacia diciembre de 2025 y los pagos se concluyeron entre enero y febrero de 2026. La modalidad de pago habría sido igual que ocurrió con las obras en Indio Cua: en efectivo, en dólares, con entrega del 50% al inicio y 50% al finalizar. Los muebles tuvieron un costo de unos 10.000 dólares. Los mismos se pagaron “en la misma época que viajó y pagó según los dichos del funcionario, el viaje de ida hacia Punta del Este”, remarcaron fuentes judiciales a Clarín.
Es decir: se movilizaron en refacciones, compra de muebles más de 255 mil dólares. Después se sumaron los más de ocho millones de pesos en blanquería que la justicia federal incorporó para que en el marco de una declaración testimonial se explique la metodología de pago.
Redactora de la sección Política, especializada en noticias judiciales.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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