
Acariciar un perro en la calle suele ser un gesto espontáneo de cariño, pero también puede tener efectos positivos en la salud . Diferentes estudios científicos analizaron cómo la interacción breve con estos animales puede influir en el estrés, la frecuencia cardíaca y el estado de ánimo.
El contacto físico con un perro genera una respuesta en el organismo vinculada con la liberación de hormonas asociadas al bienestar , como la oxitocina, y puede ayudar a disminuir los niveles de cortisol, una sustancia relacionada con el estrés.
Una investigación de la Universidad Estatal de Washington (WSU) , liderada por la especialista Patricia Pendry y publicada en 2019 en la revista AERA Open, analizó a 249 estudiantes universitarios para estudiar el impacto de las interacciones con animales.
Los participantes fueron divididos en distintos grupos y uno de ellos tuvo la posibilidad de acariciar perros durante 10 minutos. Los resultados mostraron que quienes tuvieron contacto con los animales presentaron una reducción en los niveles de cortisol , la hormona vinculada con la respuesta al estrés.
Además, los investigadores observaron que estas interacciones estaban relacionadas con una mayor sensación de calma y bienestar. El contacto con los perros favoreció la liberación de oxitocina , una hormona vinculada con los vínculos sociales y la relajación.
Aunque los efectos pueden variar según cada persona, los especialistas señalan que acariciar animales puede contribuir a reducir la tensión emocional y generar un momento de desconexión frente a situaciones de estrés.
Los expertos explican que la interacción con perros combina varios estímulos positivos: el contacto físico, la respuesta afectiva del animal y la sensación de conexión emocional.
El simple hecho de acariciar un perro puede generar una pausa en la rutina diaria y ayudar a que la persona se concentre en una experiencia agradable. Por eso, estas interacciones son utilizadas incluso en programas de terapia asistida con animales para acompañar tratamientos vinculados con ansiedad, estrés y bienestar emocional.
Además de ayudar a reducir el estrés, pasar tiempo con perros puede aportar otros beneficios para la salud y el bienestar:
Sin embargo, los especialistas aclaran que acariciar un perro de manera ocasional no reemplaza tratamientos médicos ni psicológicos , sino que funciona como una experiencia complementaria que puede aportar bienestar.
El gesto de pasar la mano por el lomo de un perro parece simple, pero detrás de esa acción existe una respuesta emocional y biológica que explica por qué muchas personas sienten tranquilidad después de interactuar con estos animales.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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