
Las placas antihumedad ganaron terreno en muchas casas como una solución rápida para disimular manchas y deterioros en las paredes. Su instalación es sencilla y el resultado, a la vista, suele ser decorativo y prolijo. Sin embargo, arquitectos y expertos en construcción advierten que su función es más limitada de lo que muchos creen.
Estos paneles no eliminan la humedad de raíz: solo ayudan a ocultar los daños visibles y permiten que parte del vapor atrapado se evapore lentamente hacia el ambiente. Por eso, antes de colocar cualquier revestimiento, los especialistas insisten en que es clave identificar y reparar el origen del problema.
Las placas antihumedad se fabrican con materiales de alta porosidad , principalmente mezclas de yeso, cemento y compuestos minerales . Esta composición permite que absorban parte de la humedad del muro y la liberen de manera gradual, lo que ayuda a disimular manchas y mejora el aspecto estético de la pared.
Los arquitectos explican que este sistema no elimina la humedad , sino que solo reduce sus efectos visibles . La estructura porosa de las placas favorece la microevaporación, pero no reemplaza una reparación de fondo.
Aunque son resistentes, las placas antihumedad no tienen una vida útil ilimitada . El proceso constante de absorber y liberar humedad provoca un desgaste progresivo: con el tiempo pueden perder resistencia, agrietarse, deteriorarse o requerir reemplazo.
La duración depende de la cantidad de humedad presente y, sobre todo, de si el problema original fue solucionado o sigue activo. Si la causa de la humedad —como filtraciones, caños rotos o humedad de cimientos— no se repara, las placas se deterioran más rápido.
El moho aparece con frecuencia en ambientes donde existe un exceso de humedad. En ese contexto, las placas antihumedad pueden ser una opción útil porque ayudan a reducir la acumulación de humedad superficial y favorecen una mejor evaporación del vapor contenido en la pared , lo que dificulta que las manchas reaparezcan con la misma rapidez.
De todos modos, los especialistas aclaran que no eliminan el moho por sí solas ni resuelven el problema de fondo. Para evitar que los hongos vuelvan a crecer, es indispensable reparar el origen de la humedad —como filtraciones, pérdidas de agua o humedad ascendente— y mantener los ambientes bien ventilados. Una vez solucionada la causa, las placas pueden contribuir a conservar las paredes en mejor estado y con un aspecto más prolijo durante más tiempo.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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