
Uno de los gestos más repetidos por los gatos es dar pequeños golpes con la cabeza contra la mano, la pierna o hasta la cara de sus dueños. Si bien muchos interpretan este hábito como un pedido de caricias, los veterinarios explican que tiene un significado más profundo, relacionado con su manera de comunicarse.
El gesto de empujar la cabeza contra una persona, otro gato o algún objeto es conocido como bunting . En líneas generales, suele ser una conducta amistosa vinculada con la confianza, el reconocimiento y la construcción de vínculos más cercanos.
Alrededor de las mejillas, la frente y el mentón, los gatos poseen glándulas odoríferas. Por eso, al apoyar y frotar la cabeza, liberan feromonas imperceptibles para los humanos, pero que son muy importantes en el lenguaje de estos animales.
De acuerdo con el veterinario Stuart Hovis, cuando un gato realiza este movimiento, “ está frotando feromonas sobre vos ”. Así, deja parte de su olor, lo que lo ayuda a reconocer a esa persona como alguien familiar y a asociarla con un ambiente seguro y tranquilo.
Este gesto, además, puede ser una manera de saludar, una muestra de afecto o una forma de reforzar el vínculo con los humanos. En los hogares en los que hay más de un gato, suelen rozarse entre ellos para mezclar sus aromas y crear un olor común entre los animales que viven en la casa.
La veterinaria Katie Grzyb , en esa misma línea, detalló que los roces y los golpes con la cabeza suelen representar “ aceptación dentro del grupo, saludos o afecto ”. Por eso, si un gato lo hace con su dueño, es una señal de que está cómodo y lo considera parte de su entorno cercano y de confianza.
Para determinar si se trata de un gesto amistoso, es importante observar el resto del lenguaje corporal . Si el bunting está acompañado de ronroneos, ojos parcialmente cerrados, cola levantada y orejas en una posición neutral, es un indicio de que el gato está relajado.
De todas maneras, si se trata de un gato desconocido, no siempre hay que responder con una caricia . A veces, el animal puede acercarse para obtener información mediante el olfato y no necesariamente quiere ser tocado.
También es importante diferenciar este comportamiento de la presión constante de la cabeza contra una pared o un mueble . Si un gato permanece inmóvil en esa posición, está desorientado o presenta otros síntomas, es fundamental acudir a un veterinario para descartar posibles problemas neurológicos.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes