
Aunque cada vez más personas usan tarjetas , billeteras virtuales o apps bancarias para sus compras, todavía hay quienes prefieren manejarse solo con dinero en efectivo . Lejos de ser una costumbre pasada de moda, los expertos en psicología sostienen que esta elección responde a la necesidad de tener un control más estricto sobre los gastos y evitar caer en compras impulsivas .
Cuando una persona paga con billetes y monedas, experimenta lo que los psicólogos llaman el “dolor de pagar” : al ver cómo disminuyen sus recursos de manera tangible, el cerebro registra la pérdida y eso funciona como una barrera natural frente a los gastos innecesarios . Así, el efectivo se convierte en una herramienta para administrar el presupuesto diario y evitar endeudarse, ya que solo se gasta lo que se tiene a mano.
Según los especialistas, quienes eligen pagar siempre en efectivo suelen compartir ciertas características. Por un lado, valoran la planificación financiera y buscan mantener un control exhaustivo sobre sus gastos. El hecho de entregar billetes en cada compra les permite visualizar de inmediato cuánto dinero les queda disponible, algo que resulta más difícil con los pagos digitales.
Además, el efectivo genera una conciencia tangible de la pérdida: el cerebro percibe de forma inmediata la salida de recursos, lo que promueve el ahorro y desalienta el gasto impulsivo. Para muchos, llevar dinero físico también brinda una sensación de seguridad, al actuar como una especie de “manta” psicológica que ayuda a mitigar la incertidumbre o el estrés financiero.
El psicólogo y premio Nobel Daniel Kahneman , reconocido por sus investigaciones sobre la toma de decisiones, explicó que las personas no siempre actúan de manera completamente racional cuando manejan su dinero. Sus trabajos muestran que la forma en que se experimentan las pérdidas influye directamente en las decisiones de consumo . En ese sentido, pagar con efectivo hace que el gasto sea más visible y concreto , lo que obliga a tomar mayor conciencia del dinero que se entrega y favorece una actitud más prudente al momento de comprar.
Por su parte, el economista y profesor del MIT Drazen Prelec , junto con el investigador George Loewenstein , desarrollaron el concepto del “dolor de pagar” , que describe la incomodidad psicológica que genera desprenderse del dinero . Según sus estudios, esa sensación es más intensa cuando se utilizan billetes y monedas, ya que la pérdida se percibe de forma inmediata y tangible. En cambio, los pagos con tarjeta o medios digitales suelen amortiguar esa percepción , lo que puede facilitar las compras impulsivas y hacer que las personas gasten más de lo que tenían previsto.
A pesar de la popularidad de los medios de pago electrónicos, millones de personas en todo el mundo aún eligen el efectivo. Los expertos remarcan que esta preferencia no implica estar desactualizado, sino que responde a una gestión financiera estructurada y a un mayor autocontrol.
En definitiva, pagar en efectivo permite administrar mejor el dinero, evitar deudas y mantener una relación más reflexiva y conservadora con las finanzas personales. Para quienes buscan tener el control total de sus gastos, los billetes y monedas siguen siendo aliados clave.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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