
Rocío , la hija mayor de Lucía Sosa , pidió declarar en la causa por la muerte de su hermana Isabella, la niña de dos años fallecida en Villa Gesell el pasado 21 de julio. La joven, que permaneció separada de su hermano Lucas Ruiz durante años, se acercó a la oficina de la abogada Erika Hooft Suárez este jueves por la mañana y solicitó ser representada legalmente para colaborar con la investigación que lleva adelante el fiscal Juan Pablo Calderón .
La novedad se conoció luego de que Lucas, de 17 años, declaró como testigo ante agentes judiciales de La Plata en el marco de la causa por el deceso de Isabella. La jornada se extendió durante siete horas y también participaron su madre adoptiva y la propia abogada. De acuerdo con Hooft Suárez, durante esas declaraciones surgieron “nuevos hechos” que podrían ser incorporados a la investigación.
Rocío ya se había contactado con la letrada por chat para expresar su intención de colaborar con la Justicia. “Quiero ir a la Policía o donde vos me digas. Quiero colaborar ”, le dijo, según la abogada. Finalmente, este jueves, la joven se presentó personalmente en la fiscalía y anunció el patrocinio de la letrada.
El reencuentro entre los hermanos tuvo lugar ese mismo día. Lucas y Rocío habían estado separados durante años —según explicó la abogada, porque existía un pedido para que ella no mantuviera contacto con personas vinculadas a los Picart— y fue a través de las entrevistas periodísticas que lograron retomar el vínculo. “Estoy muy feliz porque después de muchos años buscando poder tener contacto con Rocío pudimos lograrlo y sacar a la luz muchas de las cosas que tanto me lastimaron durante estos años”, expresó el chico.
Durante la entrevista, Lucas también aseguró que Rocío le contó un presunto episodio ocurrido durante una de las revinculaciones con Héctor Javier Picart. Según su relato, ella le dijo que Picart se desnudó y se metió a la cama con ella mientras dormía la siesta. Siempre de acuerdo con la versión de Lucas, Lucía Sosa estaba al tanto de la situación y no intervino.
Ese relato se suma a una serie de hechos que la abogada describió como parte de un patrón más amplio. Hooft Suárez sostuvo que desde el año 2008 el expediente contiene referencias a un posible síndrome de Munchausen y afirmó que la declaración de la madre adoptiva de Lucas aportó documentación médica sobre los problemas de salud que presentaba el adolescente tras cada revinculación.
“Ella vino con el cuadernito del pediatra, donde tenía registradas las consultas, las firmas de los médicos y cómo Lucas volvía después de cada revinculación: angustiado”, detalló la letrada.
Sobre Picart, Hooft Suárez anticipó que los nuevos testimonios podrían modificar su situación judicial. “Yo creo que va a tener otro tipo de giro en la situación, porque Rocío ya hizo público su testimonio y se va a explayar sobre eso”.
La abogada también puso el foco en la identidad de Lucas. El joven lleva el apellido Picart en sus documentos, aunque el propio Héctor Picart sostuvo públicamente que no es su padre biológico y que conoció a Lucía Sosa cuando ella ya cursaba un embarazo de dos meses.
Pese a ese reconocimiento, la filiación registral continúa vigente porque nunca se promovió una impugnación de la paternidad. “Lucas transitó sus 17 años con esa carga que para él significó llevar el apellido Picart. Siempre dudó, siempre estuvo convencido de que él no era su padre biológico, pero la Justicia nunca colaboró para que pudiera conocer realmente su identidad”, señaló Hooft Suárez.
El propio Lucas describió lo que significó cargar con ese apellido. “Para mí, tener el apellido Picart fue siempre una piedra en el zapato” . Además, reiteró que continuará impulsando las denuncias contra su madre: “No voy a parar hasta que esta mujer esté presa, porque realmente los daños que generó y que hizo son muy graves y no creo que pueda estar libre” .
Entre sus recuerdos de la infancia, Lucas recordó un episodio ocurrido durante su cumpleaños número tres en 2011. Aseguró que fue golpeado de manera reiterada durante ese fin de semana, que le tiraban de las orejas y que lo golpeaban contra el piso . También recordó un cuarto oscuro contiguo a la casa donde, según contó, Picart trabajaba como herrero y el ruido de las máquinas le generó un miedo que persiste hasta hoy. “Me sigo asustando muy fácil con los ruidos fuertes”, concluyó.
Fuente:
Infobae
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes