
El clásico patio trasero de cemento empezó a perder terreno frente a una tendencia que revive el espíritu de los años 70: los pavimentos permeables y las piedras naturales volvieron a ser protagonistas en las reformas de jardines y espacios exteriores. Cada vez más familias eligen alternativas que permiten el paso del agua y ayudan a combatir el calor, al dejar atrás la idea de cubrir todo con una losa rígida de hormigón.
En las remodelaciones actuales, la prioridad pasó a ser la frescura, el drenaje y la estética natural . Materiales como la grava, los caminos de piedra y los adoquines con juntas abiertas se imponen porque reducen los charcos, evitan la acumulación de calor y hacen innecesaria la impermeabilización total del terreno.
El cemento es útil en sectores que requieren resistencia, como garajes, rampas o zonas de alto tránsito. Sin embargo, cuando se aplica en toda la superficie exterior, aparecen problemas: el agua de lluvia no puede filtrarse , se forman charcos y el calor absorbido durante el día se libera al atardecer , al hacer el ambiente menos agradable.
En casas sin árboles ni sombra, el calor del cemento se refleja en paredes y ventanas, afectando el confort de los ambientes cercanos. Por eso, la tendencia actual apunta a dividir el patio según el uso y combinar materiales: solo cemento donde es imprescindible, y en el resto, opciones más frescas y permeables.
Los pavimentos permeables permiten que el agua atraviese la superficie y llegue al suelo, lo que disminuye el caudal que corre hacia los desagües en días de lluvia intensa. Entre las alternativas más elegidas están:
Antes de reemplazar el cemento, es clave preparar bien el terreno: nivelar, compactar y asegurar el drenaje para evitar que los materiales se hundan o se conviertan en barro tras las lluvias.
Para transformar el patio, lo fundamental es planificar el drenaje y elegir materiales según el uso y el mantenimiento que requieren. La grava puede desplazarse si no tiene bordes de contención, los guijarros acumulan hojas bajo los árboles y los pavimentos perforados necesitan limpieza para evitar obstrucciones.
La clave está en combinar pavimento, sombra, tierra y vegetación . Alternar senderos firmes con macizos de flores, árboles y materiales drenantes reduce el calor acumulado y mejora el uso del espacio en los días calurosos.
El auge de los caminos de piedra y los pavimentos permeables marca un cambio en la forma de pensar el patio trasero: ya no es solo una extensión del garaje, sino un lugar para circular, descansar y disfrutar de la jardinería. Usar el hormigón solo donde es necesario mejora el drenaje, baja la temperatura y le da al espacio un aspecto más natural.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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