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Benjamin Franklin sobre la madurez: “A los 20 años gobierna la voluntad, a los 30 la inteligencia y a los 40 el juicio”

Benjamin Franklin dejó una de sus máximas más recordadas sobre el paso del tiempo y el crecimiento personal: “ A los 20 años, gobierna la voluntad; a los 30, la inteligencia; y a los 40, el juicio ”. Esta frase, que apareció en el Almanaque del Pobre Richard en 1741, no pretendía ser una clasificación científica, pero se convirtió en una referencia para pensar cómo evolucionan las fuerzas internas que guían nuestras decisiones.

Según Franklin, la madurez no llega de golpe, sino que se construye en etapas. Primero domina el impulso de actuar, luego la capacidad de razonar y, finalmente, la experiencia para evaluar consecuencias. Pero ¿qué quiso decir el inventor estadounidense con esta secuencia?

La primera etapa, a los 20 años , está marcada por la voluntad . Es el momento en que la energía, la ambición y el deseo de experimentar llevan a tomar decisiones rápidas, muchas veces sin medir todas las consecuencias. No se trata de que todos los jóvenes sean impulsivos, sino de una tendencia simbólica: en esa edad, las oportunidades parecen infinitas y la urgencia por actuar suele pesar más que la planificación.

Al llegar a los 30 años , Franklin ubicó el dominio de la inteligencia . En esta fase, la persona empieza a organizar sus deseos, compara alternativas y reconoce limitaciones. La inteligencia no es solo acumular conocimientos, sino aprender a usarlos para elegir estrategias más realistas . Aparecen prioridades más claras, la planificación a mediano plazo y una mayor autoconciencia sobre las propias habilidades y límites.

Por último, a los 40 años , entra en juego el juicio . Acá, la experiencia acumulada permite evaluar riesgos y consecuencias con mayor precisión . El juicio implica comparar el presente con errores y aciertos del pasado, y entender que razonar bien no siempre garantiza buenas decisiones si no se consideran los contextos y las lecciones aprendidas.

Aunque la frase de Franklin es potente, no debe interpretarse de manera literal . Cumplir 30 o 40 años no asegura de forma automática inteligencia ni buen juicio. Factores como la educación, la personalidad, el entorno y las oportunidades hacen que cada persona madure a su propio ritmo.

Un estudio sobre sabiduría y salud mental en adultos de entre 17 y 92 años mostró que la mediana edad suele asociarse con puntajes más altos de sabiduría , pero también reveló que la evolución personal es compleja y no sigue una línea recta .

El verdadero valor de la máxima de Franklin está en la secuencia: primero deseamos, después aprendemos a pensar en lo que deseamos y usamos la experiencia para decidir mejor. La madurez, según esta visión, se alcanza cuando la voluntad, la inteligencia y el juicio dejan de competir y empiezan a complementarse.


Fuente: TN


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