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Un estudio de la Universidad de Texas analizó el consumo de jugo de zanahoria: “Puede mejorar la capacidad antioxidante y disminuir la presión sistólica”


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La investigación titulada “El consumo de jugo de zanahoria aumenta el estado antioxidante total y disminuye la peroxidación lipídica en adultos” y publicada en la revista académica Nutrition evaluó el impacto del consumo diario de 473 ml de jugo de zanahoria recién exprimido sobre diversos marcadores de salud. ]

Andrew S. Potter, Shahrzad Foroudi, Alexis Stamatikos, los líderes del estudio, observaron durante tres meses a ocho hombres y nueve mujeres del personal docente y administrativo de la Universidad de Texas, Estados Unidos, que tenían niveles elevados de colesterol y triglicéridos en plasma. Evaluaron el riesgo cardiovascular, la proteína C reactiva, la insulina, la leptina, la interleucina-1α, el porcentaje de grasa corporal, el índice de masa corporal (IMC), la presión arterial, el estado antioxidante y la producción de malondialdehído.

Motivados por previos estudios epidemiológicos que han confirmado una fuerte asociación entre el consumo de dietas ricas en frutas y verduras y la salud cardiovascular, el objetivo de este estudio fue determinar si el consumo de jugo de zanahoria fresco influye en el estado antioxidante y en los marcadores de riesgo cardiovascular en sujetos que no modifican sus hábitos alimenticios.

Tras tomarle a los participantes muestras de sangre en ayunas antes del estudio y 90 días después, se encontró que el consumo del jugo no afectó el colesterol plasmático, los triglicéridos, el porcentaje de grasa corporal, la insulina y la leptina, la interleucina-1α ni la proteína C reactiva. Pero sí demostró efectos en la disminución de la presión sistólica y la producción de malondialdehído plasmático, y el aumento de la capacidad antioxidante total del plasma.

Respecto de los marcadores de salud en los que el jugo de zanahoria no tuvo efecto los investigadores sostuvieron: “Puede atribuirse al hecho de que no se solicitó ningún cambio en los hábitos alimenticios . Solo se les indicó a los participantes que continuaran con su estilo de vida habitual y bebieran el jugo como refrigerio matutino".

“Al parecer, se requieren cambios tanto en la dieta como en el estilo de vida para modificar positivamente el perfil lipídico, en lugar de simplemente aumentar el consumo de frutas o verduras sin realizar modificaciones dietéticas integrales”, concluyeron los estudiosos.


Fuente: La Nación


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