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“Tenés que creer todo, es un hijo de puta”: el duro testimonio de dos víctimas de Marcelo Porcel, acusado de abuso sexual a 10 menores


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La madre de dos víctimas del empresario Marcelo Porcel narró lo que padecieron sus hijos, alumnos del Colegio Palermo Chico , y la manipulación que, según su testimonio, ejercía el empresario sobre ellos.

Según contó bajo anonimato en TN , el hombre se integró rápidamente al grupo de padres del colegio y ganó confianza entre las familias y los chicos. “Era una persona cordial y muy amable , la que empezaba a organizar actividades, cenas con los padres, salidas al teatro, era alguien que, de golpe, quería ser tu amigo ”, explicó la mujer, con el cuerpo tras las sombras para preservar su identidad frente a las cámaras.

La relación entre las familias del establecimiento educativo se afianzó a través del fútbol , un interés compartido por los chicos y los padres. “ Gestionaba encuentros, invitaba a cenas y, en muchas ocasiones, cubría los gastos” , rememoró la mamá.

Y, en paralelo, funcionaba como anfitrión. “Era el nexo de todo el grupo . Y la realidad es que todos iban a la casa de ellos, era como el club, la casa de este hombre “.

La madre relató que la primera señal de alarma surgió cuando otro padre le advirtió sobre “ cosas raras ” que involucraban a su hijo y a otros chicos: consumo de alcohol ofrecido por Porcel y masajes que generaban incomodidad .

Durante una cena familiar, la mujer decidió plantear la situación. Su hijo mayor reconoció que los hechos eran ciertos: “ Todo eso es verdad. Estaba siempre Marcelo y nos daba ”, confesó.

Según el relato del menor, Porcel les ofrecía alcohol y dinero a cambio de desafíos, como correr semidesnudos alrededor de una mesa . “Nos matábamos de risa porque ya estábamos un poco tomados y nos bajamos el pantalón y empezamos a correr”, recordó el adolescente.

A cambio de participar en esos juegos, Porcel entregaba figuritas del Mundial 2022 y billetes de mil o 500 pesos . Y también organizaba competencias para incentivar la complicidad y el silencio.

Uno de los episodios ocurrió durante un viaje familiar a Italia, donde ambas familias compartieron alojamiento . Allí, según la madre, Porcel se acercó al hijo mayor de la denunciante y le propuso: “ Vos que querés tener éxito en la vida, vos te tenés que dejar tocar por un millonario ”.

La madre prosiguió angustiada con el relato del menor. “Estaba la esposa y la nena, la otra nena más chica, que estaban al lado, y los chicos estaban caminando más adelante y empecé a caminar más rápido “. Cuando estaban subiendo las escaleras -según el relato de la mujer- y ”como los chicos de él se venían quejando de que les dolían las piernas, se acerca al lado del mío y le dijo: “Juan, vos tenés que conocer mis masajes”.

Una vez en la habitación, los dos hijos mayores de Porcel junto a la víctima, pusieron un colchón en el piso. “Este hombre ingresa y se le sienta en la punta de la cama -con unas cremas que portaba- los hijos de él le dicen: “ Papá, salí de acá con estas cremas ” . Y se dan vuelta y le dan la espalda a mi hijo. Él empieza a hacerle los masajes y luego me confesó: “ Mamá, yo no sabía qué hacer. Yo me di cuenta que le empezó a subir y no sabía qué hacer ”.

De esta forma, según el testimonio de la mujer, Porcel “ empezó a masajearle la pierna y subir hacia la zona de los genitales ”. Luego el menor se movió y corrió del acusado: el hombre se marchó con las cremas . Todo esto habría ocurrido mientras estaban los otros menores en el lugar y, la esposa de Porcel, en un cuarto contiguo .

La madre también contó que su hijo menor, de 11 años , fue víctima de una situación similar tras un partido de fútbol. Según relató, Porcel ingresó a la habitación donde el niño se recuperaba de un raspón y, con la excusa de aliviarlo, le practicó un masaje que derivó en un manoseo prolongado.

“Él me dice que no sabe cómo apareció en la habitación , como dos horas más tarde, y le comentó: “ Ay, yo te voy a hacer un masaje para que no te duela la pierna ”, mientras su hijo se tapa con la sábana “, a lo que la periodista Maciel le sugirió: ”No quería ver". Y la madre respondió con dolor: “ Fue un masaje que también se extendió, un manoseo largo" .

Ambos niños atravesaron esos episodios en silencio, según la madre, por vergüenza y temor . Recién cuando ella abordó el tema en una charla familiar, los chicos se animaron a contar lo sucedido. “ Tenés que creer todo, porque Marcelo Porcel es un hijo de puta ”, le dijo el mayor, de 15 años , al revelar los detalles del abuso.

La madre describió el momento de la confesión como un “infarto”, al comprender el daño sufrido por sus hijos. Junto a su marido, decidió radicar una denuncia formal y proteger a los menores por la vía judicial.

También contó que sintieron presión social para tomar represalias directas, pero eligieron hacer la denuncia. “ No vamos a actuar como animales y no le voy a enseñar eso a mis hijos. Decidimos denunciarlo porque es lo que corresponde hacer”.

El procesamiento de Porcel quedó firme y la Justicia ordenó colocarle una tobillera electrónica de geolocalización para impedir que se acerque a las víctimas y a sus familias. La implementación del dispositivo se demoró hasta este miércole s, por falta de datos específicos sobre el acusado.

Según el abogado de los damnificados, Pablo Hawlena Gianotti , “ ya es el sexto día sin tobillera”, por lo que presentó dos escritos de reclamo ante el juez.

Por su parte, la Policía de la Ciudad entregó a los 10 adolescentes denunciantes un botón antipánico personalizado, que funciona a través de una aplicación en sus celulares. El objetivo es brindar una herramienta de alerta ante cualquier situación de urgencia.


Fuente: Infobae


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