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Sin margen para un paro general, la CGT lanzó un plan de protestas escalonadas y por sector contra el Gobierno


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Sin margen ni consenso interno para disponer la convocatoria a un nuevo paro general contra la administración de Javier Milei, la conducción de la CGT resolvió este jueves avanzar con un plan de lucha más modesto bajo la modalidad de huelgas sectoriales y rotativas, asambleas, retención de tareas, protestas callejeras y otras medidas de acción directa que la entidad pretende iniciar tras el Mundial de Fútbol y podría extenderse por varios meses. Según el impacto de esas medidas y la propia situación interna de la central, ese plan buscará desembocar en una gran marcha federal y, eventualmente, en una huelga nacional.

La decisión fue anunciada tras más de cuatro horas de deliberaciones del consejo directivo cegetista en la sede de Azopardo 802, donde v olvió a aflorar la disputa entre el sector mayoritario de la conducción, partidario de una estrategia moderada y gradual, y los espacios más confrontativos , esta vez liderados por el barrionuevismo y La Fraternidad, que insistieron sin éxito con la convocatoria a un paro nacional de 36 horas con movilización a Plaza de Mayo.

La posición finalmente adoptada dejó en evidencia que dentro de la central predomina la convicción, al menos hoy, de que no existen condiciones políticas ni sindicales para garantizar el éxito de un quinto paro general contra la administración libertaria. Por eso se optó por una salida bastante más modesta que apunta a trasladar el conflicto a cada actividad con medidas escalonadas que permitan sostener el nivel de confrontación con el Gobierno sin desgastar el recurso de una huelga de todos los gremios.

El dirigente del gremio de seguros Jorge Sola , uno de los integrantes del triunvirato de conducción junto con Octavio Argüello (Camioneros) y Cristian Jerónimo (Vidrio) , fue el responsable de oficializar las decisiones de la central. "Hemos resuelto la iniciación de la construcción de un plan de acción conjunto junto con las otras centrales para ir haciendo acciones y construyendo en el tiempo un paro nacional junto con una marcha federal que irá en conjunto con la convocatoria a las regionales y al plenario de secretarios generales que vamos a llevar adelante en reclamo de una revisión de todos los hechos que viene haciendo este Gobierno", sostuvo el dirigente ante la prensa.

Sola precisó que la estrategia consistirá en "realizar una cantidad de acciones que serán desde asambleas hasta actividades en la calle y en los medios de comunicación para terminar en un paro, que, por cuestiones tácticas y estratégicas, lo haremos en el momento exacto para que sea lo más fortalecido posible". Sin embargo, evitó mencionar el plazo que se autoimpuso la central para avanzar con la eventual huelga.

El esquema consensuado contempla ahora un período de consultas con las regionales de la CGT de todo el país y con otros sectores sociales, entre ellos las entidades de pymes, organizaciones de jubilados y movimientos sociales, para definir el alcance y el cronograma de las protestas . En la central descuentan que las primeras medidas no comenzarán antes de agosto, una vez finalizado el Mundial de Fútbol.

La definición cegetista de este jueves supone, además, una derrota para el grupo de dirigentes que durante los últimos días había intensificado la presión para convocar a una huelga general de 36 horas . Ese sector, encabezado por el barrionuevismo y respaldado por dirigentes como Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA), argumentaba que una medida de fuerza de mayor contundencia era la única respuesta posible frente a la política económica del Gobierno.

En la vereda opuesta, la mayoría de la conducción cegetista defendió la necesidad de evitar profundizar la confrontación. El sector insistió en la reunión con que avanzar con un nuevo paro en el corto plazo podía desgastar la herramienta de protesta y a los propios gremios, en especial en la disputa contra un gobierno que no alteró su rumbo después de las cuatro huelgas nacionales convocadas desde la llegada de Milei al poder .

Enrolado en esa posición, el propio Jerónimo inició en los últimos días una ronda de contactos con dirigentes de perfil más combativo, como el camionero Pablo Moyano (que recientemente retomó su actividad sindical tras meses de ostracismo) y el líder del gremio de aceiteros, Daniel Yofra . El propósito de esos encuentros fue comprometer a ambos dirigentes con el nuevo esquema de protestas escalonadas y, al mismo tiempo, amplificar el alcance del plan de lucha en actividades consideradas estratégicas.

Más allá del cronograma de protestas, la reunión de la cúpula cegetista dejó otra definición de contenido político. La entidad anunció la redacción de " un programa político propio " con vistas a las elecciones presidenciales de 2027, en una señal de que pretende volver a discutir no sólo la agenda sindical sino también el rumbo del peronismo.

Editora de la sección Política


Fuente: Clarín


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