Home Ads

Mariano Sigman, neurocientífico: “Si algo es difícil no significa que no se puede hacer; hay que trabajarlo”


Home Ads

Hay una diferencia enorme entre pensar que algo cuesta y pensar que algo es imposible . A veces parece un matiz menor, una cuestión de palabras, pero en realidad ahí puede jugarse buena parte de la manera en que una persona enfrenta los desafíos, tolera la frustración y sigue avanzando cuando las cosas no salen a la primera.

Sobre eso reflexionó el neurocientífico Mariano Sigman al recuperar una idea central de la psicóloga Carol Dweck : la importancia de distinguir entre lo difícil y lo imposible.

El planteo es simple, pero tiene mucha profundidad. Cuando una persona se enfrenta a una tarea que está apenas por encima de sus capacidades, puede reaccionar de dos maneras muy distintas. Una es cerrarse enseguida y concluir que no puede , que eso no es para ella, que no hay nada que hacer.

La otra es reconocer la dificultad, pero sin convertirla en condena . Admitir que todavía no sale, pero que con más tiempo, más estudio, más ayuda o más práctica podría llegar a salir. Sigman pone el foco exactamente ahí, en una forma de pensar que deja abierta la posibilidad de aprender.

Lo interesante es que, según explica, Carol Dweck siguió durante años a chicos y chicas que reaccionaban de esas dos maneras frente a los retos. Quería entender qué marcaba realmente la diferencia en su desarrollo posterior.

Y la conclusión fue muy clara: no era la inteligencia, no era el temperamento y ni siquiera eran, en primer término, las habilidades sociales. Lo decisivo era esa mentalidad que les permitía tolerar el error, aceptar la imperfección y seguir adelante sin interpretar cada obstáculo como una prueba definitiva de incapacidad.

Esa idea tiene un impacto enorme sobre el bienestar . Porque si una persona confunde sistemáticamente dificultad con imposibilidad, la frustración se vuelve mucho más pesada . Cada error parece una sentencia. Cada tropiezo confirma una supuesta limitación. En cambio, cuando alguien entiende que no poder hoy no significa no poder nunca, cambia por completo la relación con el esfuerzo. El trabajo deja de vivirse como castigo y empieza a verse como parte natural del proceso.

Ahí está uno de los puntos más valiosos de la reflexión de Sigman. La mentalidad de crecimiento consiste en asumir que las cosas complejas requieren práctica, tiempo y, muchas veces, ayuda de otros . El problema aparece cuando una persona interpreta esa dificultad como una señal de que debería abandonar.

Por eso la frase de Sigman resulta tan potente. “Si algo es difícil no significa que no pueden hacerlo, sino que tienen que trabajar para lograrlo”. El acento está puesto en el proceso y no solo en el resultado . No hay promesa de éxito automático, pero sí una defensa muy clara del esfuerzo como camino posible.

Mariano Sigman es un neurocientífico argentino de prestigio internacional, con formación en física y doctorado en neurociencia por la Rockefeller University de Nueva York , además de un posdoctorado en ciencias cognitivas en el Collège de France .

Es fundador y director del Laboratorio de Neurociencia Integrativa de la Universidad de Buenos Aires y profesor en la Universidad Torcuato Di Tella , donde lidera investigaciones sobre toma de decisiones, aprendizaje y comunicación humana desde una perspectiva interdisciplinaria que integra psicología, física y ciencia de datos.

Además, fue director latinoamericano del Human Brain Project , uno de los mayores proyectos globales dedicados a comprender el cerebro humano. Autor de numerosos artículos científicos en revistas de alto impacto y de varios libros de divulgación, combina su labor académica con iniciativas educativas y divulgativas que buscan acercar la neurociencia a distintos ámbitos de la cultura y la sociedad contemporánea.


Fuente: TN


Home Ads

Home Ads
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo