
Tener sectores embarrados en el jardín es un problema frecuente, especialmente en zonas con lluvias abundantes, suelos arcillosos o áreas donde el agua tarda en drenar. Aunque muchas personas recurren a piedras o pisos para solucionarlo, existen plantas que pueden ayudar a mejorar estas condiciones de forma natural.
Gracias a sus sistemas radiculares y a su capacidad para absorber agua, ciertas especies contribuyen a estabilizar el terreno, reducir los charcos y mantener el suelo más firme . Además, aportan verde y embellecen los espacios exteriores.
El lirio amarillo es una de las plantas ornamentales más utilizadas en áreas húmedas. Tolera perfectamente suelos encharcados y desarrolla raíces densas que ayudan a fijar el terreno.
Además de sus llamativas flores amarillas durante la primavera y el verano, puede plantarse cerca de zanjas , bordes de estanques o sectores donde el agua suele acumularse.
Los juncos son protagonistas en jardines con problemas de drenaje. Crecen de forma natural en humedales y absorben grandes cantidades de agua.
Sus tallos verticales aportan textura al paisaje y funcionan muy bien para cubrir áreas donde otras plantas suelen fracasar por el exceso de humedad.
Esta planta de aspecto similar al césped forma matas compactas que cubren rápidamente el suelo. Existen variedades especialmente adaptadas a terrenos húmedos y semisombreados .
Al actuar como cobertura vegetal, disminuye la erosión causada por el agua y evita que la tierra quede expuesta.
Si bien estas plantas pueden mejorar notablemente la situación, los especialistas recomiendan complementarlas con otras estrategias para obtener mejores resultados .
Combinar vegetación adecuada con buenas prácticas de jardinería puede marcar la diferencia y transformar un rincón húmedo y embarrado en un espacio más funcional , atractivo y fácil de mantener durante todo el año.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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