
La industria aeronáutica vivió un momento histórico: Airbus completó el primer vuelo del A350-1000ULR , el avión que promete volar durante 22 horas seguidas y unir ciudades separadas por casi medio planeta, como Sídney y Londres, sin escalas.
El vuelo de bautismo se realizó en la ciudad francesa de Toulouse y duró tres horas y 43 minutos. La aeronave, equipada con tecnología de última generación y sistemas de prueba, alcanzó una altitud de más de 41.000 pies (unos 12.500 metros), según confirmó el fabricante europeo.
El A350-1000ULR es la apuesta más ambiciosa de Airbus para desafiar los límites de la aviación comercial. El objetivo: quebrar la “tiranía de la distancia” y permitir vuelos directos de hasta 18.500 kilómetros . La aerolínea australiana Qantas será la primera en operar este modelo, con la mira puesta en rutas históricas como Sídney-Londres y Sídney-Nueva York .
El fabricante detalló que, durante el primer vuelo, la tripulación realizó pruebas generales de rendimiento y puso a prueba la nueva arquitectura del sistema de combustible, clave para lograr semejante autonomía. Además, se testearon sistemas de refrigeración y control de temperatura en la cabina, fundamentales para garantizar el confort en viajes de casi un día completo.
El camino no fue sencillo. El proyecto, bautizado por Qantas como “Project Sunrise” , sufrió varias demoras. La entrega del primer avión estaba prevista para 2025, luego se postergó a fines de 2026 y ahora la fecha estimada es abril de 2027 . La aerolínea encargó 12 unidades de este modelo ultra largo alcance, además de otros 12 A350-1000 para vuelos de larga distancia más convencionales.
Uno de los hitos técnicos fue la certificación del tercer tanque de combustible , ubicado en el centro del avión. Esta innovación, que permite alcanzar la autonomía récord, fue objetada inicialmente por los organismos reguladores y debió ser rediseñada antes de recibir el visto bueno en junio de 2024.
El A350-1000ULR está equipado con motores Rolls-Royce Trent XWB-97 , reconocidos por su eficiencia, y fue modificado para maximizar su alcance: mayor capacidad de combustible, mejoras aerodinámicas y un peso máximo de despegue de 319 toneladas .
Pero la revolución no es solo técnica. Qantas apostó por el confort extremo: el avión tendrá apenas 238 asientos distribuidos en cuatro clases (6 de primera, 52 ejecutiva, 40 premium economy y 140 económica), una cifra baja para un gigante de este tamaño. Habrá áreas especiales para que los pasajeros puedan estirarse y moverse, una novedad pensada para mitigar los efectos de pasar casi un día entero en el aire.
En primera clase, los viajeros contarán con una cama separada de la butaca reclinable, un lujo inédito en vuelos comerciales.
Actualmente, el récord de vuelo comercial más extenso lo tiene Singapore Airlines , que une Singapur y Nueva York (JFK) en un trayecto de 15.350 km y más de 18 horas de duración. El desafío de Qantas y Airbus es ir todavía más lejos y convertir el Sídney-Londres en el nuevo “Everest” de la aviación.
Si todo sale según lo planeado, en 2027 despegará el primer vuelo comercial de 22 horas sin escalas , un hito que promete cambiar para siempre la forma de viajar y conectar el mundo.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes