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De la Espriella será el nuevo presidente de Colombia y pone fin al ciclo de Petro


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BOGOTÁ.- A toda velocidad, el conteo de votos en Colombia confirmó la victoria del outsider de derecha Abelardo de la Espriella, que se impuso por menos de un punto sobre el oficialista Iván Cepeda y se quedó con la Casa de Nariño, tras un ajustadísimo balotaje leído, en buena medida, como un plebiscito negativo para el presidente saliente, Gustavo Petro.

Con un 99,58% de las mesas escrutadas, la tendencia era irreversible a favor de este abogado de 47 años que llega a la presidencia en su primer intento y sin ninguna experiencia política previa, por el momento, con el 49,66% de los votos para su Defensores de la Patria , frente al 48,69% recibido por el candidato oficialista del Pacto Histórico y delfín de Petro, Iván Cepeda .

Elecciones en Colombia: El ultraderechista Abelardo de la Espriella lidera el conteo preliminar de votos, con 50,33 %, sobre Iván Cepeda (48,04 %), cuando va el 80,44 % de las mesas contabilizadas. https://t.co/4ty1OKVCBY pic.twitter.com/3QbGRlEmdX

La diferencia mínima, sin embargo, dejaba también otra lectura: lejos de cerrar la grieta que marcó los últimos años, el resultado exponía a un país partido en dos , en línea con otras elecciones recientes de América Latina, donde los triunfos por márgenes estrechísimos —como ocurrió en Perú— dejaron a los nuevos gobiernos con un mandato frágil y una sociedad atravesada por la desconfianza, el hartazgo y la polarización.

La tensión era palpable en Bogotá al inicio de una jornada electoral que rompió récords de participación , con números que superaron incluso aquellos de la primera vuelta, que ya había sido la elección en la que más colombianos habían ejercido su voto en la historia.

Alrededor del emblemático Hotel Tequendama, donde el aspirante del oficialismo había esperado los resultados de la primera vuelta, los locales aparecieron tapiados con amplias planchas de madera ante el temor de posibles disturbios.

Pero la convulsión social que muchos anticipaban no llegó a concretarse, al menos por ahora .

Alrededor de las 3 de la tarde, cuando la jornada entraba en su tramo final, las calles del centro de Bogotá —hasta entonces casi vacías— empezaron a teñirse con algunas camisetas de la selección nacional, convertidas en emblema de la campaña de De la Espriella y eje de una polémica que llegó incluso a los tribunales.

“ Lo que necesitamos en este país es paz, pero la paz sólo se consigue con la fuerza . No podemos dejar que un grupo armado venga a decirle a la gente cómo vivir, que es lo que está pasando gracias a este gobierno. La gente quiere vivir en libertad ”, dijo a LA NACION Eduard, un joven vestido con la titular de Colombia.

“ Yo lo que espero es que se respeten los resultados . Porque eso es lo bonito de la democracia, que venga uno, que venga otro, pero que cambie y que la gente elija. No queremos que este gobierno se enquiste en el poder ”, agregó.

Informe de testigos digitales. Está subiendo la registraduría formularios E14 sin firmas de jurados. Esas mesas deben ser de inmediato impugnadas es estricto que los formularios vayan firmados por los formularios E14. La votación casi empatada, nadie llega al 50% obliga a… pic.twitter.com/JusU3kgcWU

La preocupación por lo que pudiera ocurrir después del cierre de las urnas atravesó buena parte de la jornada. Sin embargo, pese a una serie de denuncias de presuntas irregularidades —entre ellas varias formuladas por el presidente saliente a través de X—, distintos funcionarios y observadores coincidieron en destacar el normal desarrollo de las votaciones en todo el país . Entre ellos, el jefe adjunto de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE), José Antonio de Gabriel.

La elección también funcionó como una evaluación del legado de Gustavo Petro. El primer gobierno de izquierda de Colombia, que llegó al poder en un escenario de profunda convulsión social, deja una reconfiguración del debate público , con temas nuevos para la agenda política del país, pero también un sabor agridulce por la larga lista de promesas incumplidas .

A lo largo de sus cuatro años en la Casa de Nariño, Petro se convirtió en un abanderado de la lucha contra el cambio climático, la discusión sobre la memoria histórica y los movimientos sociales vinculados a los derechos identitarios.

Logró, además, reducir la pobreza monetaria a su piso histórico, un 28% , y aumentar también de forma inédita el salario mínimo de los colombianos, con un aumento del 23% frente al del 2025 .

El gobierno de Petro buscó además hacer bandera de la educación pública , ampliando los cupos universitarios, y de la reforma agraria , a través de la cual distribuyó más de 2 millones de hectáreas.

No obstante, gran parte de estos logros se sustentaron en una política fiscal insostenible , en la que el gasto del Estado rompió la balanza de pagos y obligó al gobierno a una toma desmedida de deuda pública.

Los avances en educación en el sector terciario, por ejemplo, parecen no ser sostenibles económicamente en el largo plazo e incluso podrían haber operado en contra de los sectores iniciales, primario y secundario por absorber demasiados recursos.

Otra de las grandes deudas que deja Petro es la reforma del sistema de salud, una de sus principales batallas con el Congreso.

Luego de varios proyectos rechazados por los parlamentarios, el presidente decidió hacer uso de sus potestades e intervino directamente las EPS , entidades semiprivadas que se encargan de administrar el gasto público destinado a la salud y ofrecer los servicios a la población.

El gobierno intervino unas ocho entidades semiprivadas encargadas de administrar la prestación de servicios a unos 20 millones de afiliados con el argumento de que estas eran deficitarias y de que gestionaban mal o malversaban los fondos públicos que recibían.

No obstante, desde que el Estado se hizo cargo, los pacientes colombianos insisten en que el sistema se ha deteriorado , siendo frecuente la imposibilidad de conseguir turnos y la falta de insumos médicos y medicinas.

A esto se suma el hecho de que el presupuesto de gasto público destinado al sector es insuficiente, algo en lo que concuerdan gremios, analistas y la Corte Constitucional colombiana.

Al mismo tiempo, el gobierno de Petro se retira con un amplio historial de denuncias de corrupción , que implican a ministros, más de 50 congresistas y directores de diversas instituciones del Estado.

Por último, la que probablemente sea la herida más grande que deja el gobierno de Petro es el fallido plan de “Paz Total” , un enfoque dialoguista con el que el Estado pretendió negociar la desmovilización de las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) -aquellas que se negaron a firmar el Acuerdo de Paz de 2016- mientras se declaraba un alto en las operaciones militares del Ejército.

Si bien en un primer momento el enfoque pareció rendir frutos con la disminución de los choques entre los grupos criminales y el Estado, a la larga esta estrategia permitió la expansión de los grupos armados , generando a su vez un nuevo ciclo de violencia entre los mismos en busca del control de las economías ilícitas.


Fuente: La Nación


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