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Crece la presión sobre Kicillof por la Corte bonaerense ante la versión de que una jueza clave se va


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Mucho antes de que uno llegara a la gobernación y la otra a la Suprema Corte de Justicia provincial, Axel Kicillof y Hilda Kogan ya se conocían. La actual ministra del máximo tribunal bonaerense compartía una rutina cotidiana con la familia del hoy gobernador: hace más de cuatro décadas , sus hijos y Kicillof asistían a la primaria en la Nueva Escuela Argentina 2000, el colegio de Belgrano fundado por Antonio Salonia.

Las dos familias se turnaban para llevar a los chicos desde Barrio Norte hasta la escuela. Varias veces al mes, Kogan manejaba uno de esos viajes, con Kicillof entre los pasajeros del asiento trasero .

Kogan asumió en la Suprema Corte bonaerense en 2002, casi 20 años antes de que Kicillof llegara a la gobernación. La novedad ahora es que entre la dirigencia política de la Provincia se instaló la versión de que la jurista, de 81 años, está cerca de jubilarse. Dicen, incluso, que sería en agosto.

Dato aparte: a diferencia de la Nacional, la Constitución bonaerense no prevé una limitación de edad para los magistrados.

Fuentes cercanas a la jueza rechazaron de plano la versión. "No tiene ni preparados los papeles para jubilarse" , subrayaron. "Ella está muy vital" , completaron.

Otras fuentes de los Tribunales de La Plata, sin embargo, coincidieron en observar que Kogan puede encontrarse "hastiada" por la enorme carga de trabajo que enfrenta -fue presidenta del tribunal hasta hace dos meses- y la actual situación de cuatro vacantes en la Suprema Corte bonaerense.

De sus siete integrantes, hoy solo hay tres en funciones : Kogan, Sergio Torres y Daniel Soria . "La situación institucional es muy estresante para los tres", suma un magistrado que no integra el máximo tribunal y se desempeña como camarista.

Ese magistrado, conocedor hace días de la versión que circula sobre Kogan, consideró que se trata de una "operación" . Admitió, eso sí, no haber hablado del tema con la jueza.

Algo más. También en los Tribunales platenses resaltan que las salidas de los anteriores jueces fueron inesperadas , más allá de la muerte de Héctor Negri, en enero de 2020 .

En 2021 renunciaron de forma sorpresiva, y con solo un puñado de meses de diferencia, Eduardo De Lázzari y Eduardo Pettigiani ; y hace dos años también se fue Luis Genoud .

Si se pasa en limpio, en el mismo arranque de su gestión Kicillof tuvo a disposición una vacante en el máximo tribunal provincial pero no propuso a nadie para ocuparla. Ya se sumaron tres más y tampoco hizo nada, pese a los insistentes reclamos de las diferentes tribus del peronismo bonaerense.

Ante la perspectiva de que los asientos disponibles sean cinco -en caso de que Kogan realmente se jubilase, aunque algunos especulan que recién podría hacerlo cuando se completen las cuatro vacantes actuales-, desde el peronismo redoblaron la presión sobre el gobernador para que avance con el proceso para nombrar a los magistrados..

Dirigentes alineados con Cristina Kirchner y de la Cámpora cuestionan la "tozudez" de Kicillof por no querer integrar la Suprema Corte, más cuando la bancada Fuerza Patria, que conforman los distintos sectores del peronismo, suma 24 miembros sobre un total de 46 integrantes en el Senado provincial .

Para designar a un ministro en la Suprema Corte se necesita mayoría absoluta y el peronismo -al menos en el plano de lo teórico- la tiene en el Senado.

"Hoy hay cuatro lugares en la Corte. Uno podría ser para el espacio de Kicillof, otro para el de Cristina, otro para Massa y el cuarto a algún sector de la oposición en la provincia" , razona un dirigente kirchnerista clave. Un legislador del Frente Renovador de Sergio Massa coincide con el cálculo.

Aunque el peronismo tiene, al menos en los papeles, el número en el Senado para meter a cuatro jueces propios sin negociar con la oposición, por los acuerdos que se hacen en espejo con la Cámara de Diputados dicen que se le debería ofrecer un lugar en la Corte bonaerense a otro sector.

Ahí habría una pulseada entre el PRO, que responde a Cristian Ritondo , la UCR, alineada con Maximiliano Abad, y La Libertad Avanza, que en la provincia articula Sebastián Pareja .

El mileísmo quiere en el superior tribunal provincial al camarista de San Martín Sergio Pilarche , según las fuentes consultadas.

Pero el problema principal está en el peronismo, que se encuentra fragmentado en diferentes facciones, y en el gobernador que no avanza con una negociación para nombrar a los jueces.

"El que tiene que poner en marcha todo es Axel", apunta un legislador del Frente Renovador . "La decisión la tiene el gobernador" , completa un referente de La Cámpora.

El ministro de Justicia de la Provincia es Juan Martín Mena , que juega en la interna alineado con Cristina Kirchner . Así, en los hechos el operador judicial de Kicillof es Santiago Pérez Teruel, quien ocupa el cargo de Asesor General de la Gobernación e integra el núcleo duro del mandatario provincial.

En conversaciones privadas, Pérez Teruel transmitió a referentes del peronismo que Kicillof no quiere apresurarse con las designaciones porque "es un tema que no entiende bien y no quiere equivocarse".

Pero nadie en el peronismo cree ese argumento. Sospechan que en realidad el problema de Kicillof es que a su sector -el del Movimiento Derecho al Futuro, que empuja su candidatura presidencial- le correspondería un solo lugar en el reparto y él necesitaría dos para evitar tensionar con sus aliados .

Según cuentan en La Plata, el peronista Mariano Cascallares , ex intendente de Almirante Brown y actual diputado provincial, ambiciona un puesto en la Suprema Corte bonaerense.

Cascallares integra el sector de los intendentes y jefes territoriales que hoy apoyan la gestión de Kicillof, pero que también le pasan factura: la apetencia por esa vacante judicial convive con otra presión de los jefes comunales, quienes esperan que el gobernador mueva hilos para habilitarles, por alguna vía, las reelecciones indefinidas.

Pero Kicillof, siempre según las fuentes consultadas, quiere nombrar a alguien propio en la Corte provincial. ¿Quién? Su asesor general Pérez Teruel. Un drama del gobernador es que aunque manda en la provincia más poderosa del país le cuesta nombrar gente propia en cargos fuera de su gabinete por culpa de la interna.

Con los actuales cuatro cargos vacantes, Kicillof tiene fuerza para imponer a un solo juez por su sector. Eso sí: nada garantiza que de surgir una quinta vacante pueda designar a alguien más.

Existe, por otro lado, otra especulación -envenenada- sobre por qué el gobernador tiene frenadas las designaciones. "Axel puede preferir mantener el estatus quo actual. Quizá al final del día esta Corte le es suficiente", especula un dirigente de peso del PJ.

Hace apenas 40 días, los tres integrantes de la Suprema Corte le hicieron un fuerte reclamo público a Kicillof para que complete las vacantes en el Tribunal.

"Nuestra Suprema Corte de Justicia está incompleta desde hace más de seis años. Transcurrieron 2292 días entre la primera vacante y casi 800 desde su desintegración por la renuncia del doctor Luis Genoud. Nótese, por otra parte, que el Poder Judicial resulta el único de los poderes del Estado que sufre esta problemática", sostuvo el presidente del máximo tribunal bonaerense, Sergio Torres.

Al ser un cuerpo de 7 miembros, para tener mayoría se necesitan cuatro votos en la Corte. Por eso, la práctica habitual en los últimos años es la de buscar conjueces. "Hay una descomposición institucional absoluta", advierte un magistrado.

El procurador de la Provincia es Julio Conte Grand . No tiene segundo: el cargo de subprocurador también se encuentra vacante hace cuatro años.

Aunque el gobernador no da señales, en el peronismo y entre integrantes del Poder Judicial bonaerense entienden que al gobernador no le queda demasiado margen para mantener frenadas las designaciones.

Antes de fin de este año debería estar resuelto. El que viene es electoral y Kicillof planea estar metido de lleno en su proyecto presidencial. Tic tac. Tic tac.


Fuente: Clarín


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