
Ese pequeño objeto de plástico de tres patas que viene en el centro de las cajas de pizza suele terminar directamente en la basura. Sin embargo, el famoso “cosito de la pizza” tiene muchos más usos de los que la mayoría imagina y puede convertirse en un recurso práctico para el hogar.
Su función original es simple: evitar que la tapa de la caja toque el queso y arruine la pizza durante el traslado. Pero gracias a su forma resistente y liviana, muchas personas empezaron a reutilizarlo para decoración, organización y manualidades.
Uno de los usos más populares es transformarlo en la base de pequeñas macetas caseras.
La idea consiste en usar tapas de desodorante o recipientes chicos como maceta , hacer pequeños agujeros para el drenaje y pegar debajo el soporte plástico para crear una especie de pie decorativo.
El resultado es una maceta ideal para:
Además, muchas personas las personalizan con:
Otra idea viral en redes sociales consiste en usar varios soportes pegados sobre una madera para crear un exhibidor de autitos tipo Hot Wheels.
Gracias a la separación entre las patas, los autitos quedan apoyados de forma ordenada y visible , funcionando como una especie de estantería casera.
Uniendo varios “cositos de pizza” se puede crear una base improvisada para apoyar recipientes calientes.
Aunque no soportan temperaturas extremas, sirven perfectamente para apoyar tazas, pavas tibias o fuentes que no estén demasiado calientes .
Muchas personas descubrieron que también puede seguir usándose durante la comida.
El pequeño soporte funciona como una herramienta para:
Especialmente útil cuando la muzzarella se pega entre las porciones.
Las patas del soporte permiten pasar pañuelos de papel y crear un organizador liviano y práctico para:
Es una solución rápida y económica para mantenerlos ordenados.
Por su forma de “mini mesa”, también puede utilizarse dentro de cajones o escritorios para:
El comerciante argentino Claudio Troglia asegura ser el creador del famoso objeto, cuyo nombre original es SEPI (Separador de Pizzas) .
Según contó, lo inventó en 1974 para evitar que la tapa de las cajas aplastara la muzzarella durante el traslado de las pizzas, cuando todavía no existía el delivery masivo.
Troglia patentó el invento en el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), aunque años después decidió no renovar el registro. Desde entonces, el objeto se volvió de uso masivo en pizzerías de todo el mundo.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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