
Limpiar el horno suele ser una de las tareas más tediosas de la cocina. La grasa pegada, los restos de comida y los olores acumulados pueden parecer imposibles de quitar Sin embargo, existe un truco casero que es muy eficaz: rociar vinagre blanco antes de empezar la limpieza .
Este método no solo facilita el trabajo, sino que además evita el uso de productos químicos fuertes .
El secreto está en las propiedades del vinagre blanco. Su acidez ayuda a descomponer la grasa y los restos de comida más rebeldes , haciendo que se despeguen con mucha más facilidad.
Además, neutraliza los olores fuertes que suelen quedar después de cocinar y actúa como un desinfectante suave , ideal para quienes buscan una limpieza profunda sin recurrir a químicos agresivos.
Si la mugre está muy pegada, podés repetir el proceso o sumar un poco de bicarbonato de sodio para potenciar el resultado.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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