
En las últimas horas, la Justicia de Mendoza dictó la prisión preventiva para Eduardo Jesús Videla , acusado de haber secuestrado, golpeado y abusado sexualmente a su entonces pareja , que había viajado desde Canadá para conocerlo.
El hombre de 45 años vivía en la localidad mendocina de Maipú y trabajaba como empleado municipal . Según lo que publicaba en sus redes sociales, también es chofer profesional.
En su cuenta de Facebook, solía compartir fotos de sus nietos y posteos relacionados a política, música y humor . Sin embargo, también era un espacio en el que intercambiaba mensajes con la denunciante, una mujer mendocina pero radicada en Canadá, a quien habría conocido a través de la plataforma.
“ Bonita como siempre ”, le escribió él hace meses en una publicación. Ella le respondió en otra: “Como día a día te amo más amor. Estás hermoso y bendiciones vida”.
Después de construir durante meses una relación a través de mensajes, videollamadas y promesas de amor, la pareja decidió verse cara a cara. Todo empezó bien: Videla recibió a la mujer de 55 años cuando llegó desde Canadá y hasta se la presentó a su familia.
Pero todo cambió el 21 de febrero pasado, durante un asado familiar. De acuerdo con la declaración de la víctima, al que accedió Diario Uno , Videla le hizo una escena de celos por su cuñado y la amenazó : “Vos vas a pagar por todo lo que estás haciendo”.
Ella se fue caminando, pero él la interceptó en su auto, la obligó a subir y la agredió: “Me dejaste mal con mi familia. ¿ Quién te creés que sos, basura ?”, le gritó antes de empezar a golpearla.
La pesadilla siguió en la casa del acusado, en Coquimbito. Allí, siempre según la denuncia, el hombre la escupió, le dio una paliza brutal y la sometió a una degradación extrema: la orinó en la cara y la obligó a tomar la orina.
Después, la habría abusado sexualmente bajo el argumento de “comprobar” si había estado con otro hombre .
Los gritos desesperados alertaron a la hermana del acusado , que vive en una casa lindera y entró al lugar para ver qué pasaba. Fue ella quien encontró a la víctima desvanecida en el piso y llamó al 911. Su testimonio fue fundamental para la investigación.
La causa está caratulada como amenazas simples, lesiones leves dolosas, privación ilegítima de la libertad y abuso sexual con acceso carnal, todo en contexto de violencia de género. En la misma interviene la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Delitos contra la Integridad Sexual.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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