
Dormir con la televisión prendida es más común de lo que se cree, aunque muchas personas lo consideren una costumbre nocturna. Desde la psicología, este hábito puede estar relacionado con la forma en que gestionamos la ansiedad, el silencio, los pensamientos repetitivos y la necesidad de sentir compañía o contención emocional antes de dormir.
Especialistas en salud mental y sueño indicaron que muchas personas utilizan el sonido de fondo de la televisión como una herramienta inconsciente para relajarse y evitar el exceso de pensamientos al final del día. La psicóloga clínica Sarah Silverman explicó que los programas conocidos pueden generar una sensación de entorno seguro y familiar, especialmente en personas que atraviesan momentos de estrés o soledad.
A nivel emocional, dormir con ruido de fondo puede funcionar como una forma de evitar el silencio absoluto, algo que para ciertas personas resulta incómodo o angustiante. Distintos psicólogos y expertos en sueño señalaron que este hábito suele aparecer en personas con ansiedad nocturna, estrés acumulado o dificultad para desconectarse mentalmente antes de acostarse.
También puede existir un componente de regulación emocional: quienes crecieron en ambientes ruidosos o acostumbrados a dormir con sonidos de fondo pueden asociar la televisión con sensación de seguridad y compañía. Para algunas personas, el silencio intensifica pensamientos intrusivos , preocupaciones o sensación de soledad, por lo que el televisor funciona como una distracción constante.
Si bien muchas personas sienten que la televisión las ayuda a dormir, los especialistas advierten que puede afectar la calidad del sueño. Investigadores de Harvard Medical School y expertos en neurología sostienen que la exposición a la luz azul de las pantallas altera la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el sueño.
Además, un estudio del Departamento de Neurología de la Universidad Northwestern , publicado en PNAS , señaló que dormir con luz y sonido constantes puede interferir en las fases profundas del descanso y afectar procesos importantes del organismo , como la regulación de la presión arterial y el metabolismo.
En definitiva, dormir con la televisión prendida no necesariamente indica un problema grave ni un trastorno psicológico. Puede ser una forma de buscar calma , desconexión mental o sensación de acompañamiento al final del día . La clave está en observar si el hábito afecta el descanso o se convierte en una necesidad permanente para poder dormir.
Para muchas personas, el silencio absoluto puede resultar incómodo o incluso generar mayor actividad mental. Cuando desaparecen los estímulos externos, el cerebro tiende a enfocarse más en pensamientos, preocupaciones o recuerdos pendientes, algo que puede dificultar el descanso.
Desde la psicología, se entiende que algunas personas utilizan sonidos constantes, como la televisión, podcasts o música suave, para generar una sensación de distracción controlada. Esto ayuda a reducir la atención sobre pensamientos ansiosos y favorece una percepción de calma antes de dormir.
Este recurso puede funcionar de manera momentánea, pero los especialistas recomiendan desarrollar hábitos de sueño más saludables a largo plazo, como reducir el uso de pantallas antes de acostarse o incorporar rutinas de relajación nocturna.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

.jpg)

Redes