La Cámara Federal de San Martín confirmó los procesamientos de los integrantes de la banda acusada de haber extorsionado al soldado que se mató en la Quinta de Olivos , Rodrigo Gómez, a mediados de diciembre del año pasado.
Tras la investigación del fiscal general Patricio Ferrari junto a la DDI de San Isidro, se identificó a Tomás Francavilla , de 22 años, y Mauricio Duarte Areco , también de 22, como los jefes de esta organización ilícita. También se descubrió quiénes eran los miembros de la misma: Kevin Manuel Sandoval, Erica Yamila Torres, Karen Yael Cufré y Iara Ayelén Consentino.
En las últimas horas, la Justicia de San Martín rechazó los planteos de las defensas de los acusados y confirmó sus procesamientos . Por este motivo, todos se encuentran bajo prisión preventiva.
En una conferencia de prensa realizada a principios de febrero, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la jueza federal Sandra Arroyo Salgado dieron detalles del accionar de los delincuentes y señalaron que la principal línea de investigación se desprendió de una carta que dejó el soldado Gómez antes de quitarse la vida. En la misma, mencionó una app de citas que le había traído problemas .
A partir de allí, se descubrió la aplicación Evermatch desde la cual los usuarios entablaban conversaciones con mujeres que, en realidad, no existían : detrás de los mensajes se escondía una banda de presos que se hacían pasar por chicas.
Arroyo Salgado precisó que, en este caso, la extorsión comenzó con la creación de un perfil falso en la aplicación con el nombre de Julieta Ayelén Cardozo.
De acuerdo a la investigación, los acusados utilizaban fotos descargadas de internet y enviaban mensajes para engañar a sus víctimas y luego extorsionarlas . En este caso, contactaron al soldado haciéndose pasar por la madre de una supuesta menor de edad y lo amenazaron con iniciarle una causa judicial.
Luego, el soldado empezó a recibir llamados de un presunto policía de la Ciudad que, según el relato de la extorsionadora, había tomado la denuncia y solicitaba pedidos de transferencias de dinero para “ frenar la causa ”.
Para eso, los estafadores usurparon la identidad de Matías Nahuel Conti , quien efectivamente es integrante de la Policía de la Ciudad, pero nunca llamó a Gómez ni investigó un caso de abuso de menores.
En las llamadas, el falso policía aseguraba que existía una causa judicial en trámite y que, para evitar consecuencias legales, era necesario realizar pagos inmediatos . A Gómez le enviaron fotos genéricas, sin mostrar caras, y generaron confianza hasta comenzar con los engaños.
Las transferencias se realizaban a cuentas bancarias a nombre de mujeres vinculadas a la organización, que actuaban como intermediarias. Luego de ello, el dinero era repartido en distintas operaciones para dificultar su rastreo. Incluso, se constató la transferencia de $600.000 a la cuenta de la novia de uno de los delincuentes .
Sin embargo, la situación escalaba cada vez más y las exigencias económicas continuaban. En la carta que dejó el soldado que se quitó la vida en Olivos también había anotaciones económicas, cálculos de deudas y referencias a pagos realizados.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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