
En el mundo de la jardinería , existen muchos trucos para que las plantas crezcan sanas y fuertes. Aunque muchos las fertilizan, las riegan o las ubican en lugares estratégicos, hay un detalle que pasan por alto y marca la diferencia en su desarrollo: girar la maceta una vez por semana .
Este sencillo hábito ayuda a que las plantas crezcan de manera más equilibrada , desarrollen un follaje uniforme y eviten deformaciones causadas por la búsqueda constante de luz.
La mayoría de las plantas de interior y muchas de exterior tienden a inclinarse hacia la fuente de luz. Este fenómeno natural se conoce como fototropismo y ocurre porque los tallos crecen en dirección a donde reciben mayor iluminación.
Cuando una maceta permanece siempre en la misma posición, una parte de la planta recibe más luz que la otra . Como consecuencia, puede pasar que:
Al girar la maceta regularmente, todas las partes de la planta reciben una cantidad más pareja de luz , favoreciendo un crecimiento uniforme.
Los especialistas en jardinería suelen recomendar girarlas un cuarto de vuelta (90 grados) cada semana .
Esta frecuencia suele ser suficiente para evitar que la planta se incline excesivamente sin alterar su adaptación al entorno.
En especies que reciben luz únicamente desde una ventana, el beneficio suele ser aún más evidente .
Aunque prácticamente cualquier planta puede aprovechar la luz, algunas son especialmente propensas a inclinarse. Entre ellas se encuentran:
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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