
“ Nunca desanimes a nadie que progresa continuamente, por lento que sea ese progreso ”. La cita, atribuida a Platón , atraviesa los siglos y sigue vigente en un mundo que parece obsesionado con la velocidad y los logros instantáneos.
El mensaje es claro: el avance sostenido, aunque sea invisible o lento, tiene un valor enorme . En tiempos donde todo se mide en resultados rápidos y éxitos relámpago, la frase del filósofo griego pone el foco en lo que muchas veces pasa desapercibido: el esfuerzo diario, la constancia y la dirección correcta.
Platón no habla de velocidad, habla de rumbo. Si alguien avanza, aunque sea de a poco, ya está venciendo la inercia y dando pasos hacia adelante . La frase también es una advertencia: una palabra fuera de lugar puede frenar el progreso de otro . Desanimar no es solo insultar; a veces es comparar, apurar, ridiculizar o exigir un ritmo que no es propio.
La enseñanza de Platón funciona como una brújula para quienes educan, lideran o acompañan a otros. No todo aprendizaje es lineal : hay avances, retrocesos y momentos en los que parece que nada cambia. Pero la constancia y el esfuerzo son señales mucho más confiables que el brillo fugaz.
La frase invita a reconocer y proteger esos pequeños logros que, aunque no se noten a simple vista, son los que construyen el verdadero crecimiento.
La frase de Platón es un recordatorio para no perder de vista lo importante: el progreso real muchas veces es lento y silencioso . Reconocerlo y alentarlo es clave para construir vínculos más sanos y sociedades más justas.
En definitiva, la enseñanza del filósofo griego sigue vigente: nunca hay que desanimar a quien avanza, aunque sea despacio. Porque cada paso cuenta.
Platón (c. 428/427–348/347 a. C.) fue discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles . Es considerado uno de los fundadores de la filosofía occidental y fundó la Academia en Atenas , una institución que marcó el rumbo del pensamiento durante siglos y es vista como el antecedente de la universidad moderna.
Su obra, escrita en forma de diálogos, propone avanzar a través de preguntas, dudas y revisiones. Para Platón, el aprendizaje serio rara vez ocurre de golpe: progresar es sostener el movimiento hacia una comprensión más clara de la verdad, la justicia y la vida buena .
Además, su influencia se extendió a la política y la educación. En textos como “La República”, imaginó cómo debería formarse a los ciudadanos y qué virtudes sostienen una comunidad justa. Para él, el desarrollo humano no era solo teórico: progresar, aunque sea lentamente, es parte del camino hacia una vida más lúcida y ética.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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