El Aeropuerto Internacional de Ezeiza fue sede de un operativo sin precedentes: el rescate de más de 700 animales marinos que llegaron a la Argentina desde Kenia, África , luego de haber pasado 120 horas encerrados en bolsas y cajas. Eran traídos de contrabando y muchos llegaron muertos o con signos severos de estrés fisiológico y shock.
El procedimiento demandó más de 28 horas continuas de trabajo para estabilizar a los que estaban con vida y más de 500 métodos de adaptación por goteo —el sistema más seguro y menos estresante para introducir peces, corales y camarones, entre otros seres, a un nuevo acuario—. Estuvo a cargo de la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación , la Dirección General de Aduanas , SENASA , y el apoyo de la Fundación Temaikèn .
Los animales, entre los que había peces cirujano, peces globo, peces león, peces mariposa, pulpos, cangrejos y estrellas de mar , formaban parte de un cargamento destinado al comercio de especies ornamentales.
“Muchos ejemplares fueron extraídos de ecosistemas de arrecifes y llegaron al límite de supervivencia. Cada organismo necesitó procedimientos individuales de adaptación para reducir el shock asociado al transporte y aumentar sus posibilidades de sobrevida. Ser sometidos a largos traslados internacionales compromete seriamente su bienestar”, explicó Cristian Gillet , director de fauna de Fundación Temaikèn.
La magnitud del caso obligó a Temaikèn a improvisar una sala de rescate inédita en sus instalaciones de Escobar, lo que demandó más de un día de trabajo ininterrumpido.
El equipo técnico y veterinario adaptó sistemas existentes y sumó 10 tanques adicionales con soporte de vida específico para organismos tropicales marinos. Además, incorporaron sistemas de calefacción, filtración y acondicionamiento de agua para estabilizar a los animales.
A su llegada, los ejemplares fueron clasificados mediante un sistema de triaje especialmente preparado para el operativo. Mientras algunos profesionales se enfocaban en la estabilización clínica de los animales más comprometidos, otros identificaban especies, contaban individuos y manejaban de manera diferenciada los ejemplares vivos y fallecidos.
Desde Fundación Temaikèn advirtieron que este tipo de tráfico es una problemática en aumento, vinculada a la tenencia de fauna silvestre como especies ornamentales y mascotas exóticas . El caso no es aislado: es el tercer decomiso de organismos acuáticos exóticos recibido por la fundación en menos de un año .
El rescate también contó con el apoyo de organizaciones internacionales como IFAW y SeaWorld & Busch Gardens Conservation Fund , que aportaron equipamiento, insumos y sistemas de soporte de vida fundamentales para el operativo.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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