
Tony Jenzel Valverde Victoriano (20), más conocido como “Pequeño J” y acusado de ser uno de los autores del triple crimen de Morena Verdi (20), Brenda del Castillo (20) y Lara Gutiérrez (15) , aseguró que no estuvo al momento de los asesinatos en la casa donde aparecieron los cuerpos de las víctimas y que "no sabía del plan" para matarlas.
En su ampliación indagatoria, a través de una plataforma virtual desde el Complejo Penitenciario de Adultos Mayores N° 24, en Marcos Paz donde se encuentra detenido, “Pequeño J” relató cómo llegó a la Argentina, su conocimiento de varios de los otros imputados por el caso y su huida a Perú, donde fue detenido tras un pedido de captura internacional.
Valverde Victoriano declaró ante el juez federal N° 2 de Morón, Jorge Rodríguez, y dijo que llegó a la Argentina luego de cumplir 18 años. Entre las opciones para viajar desde Perú estaba también Chile, pero “la comida, el locro, los asados, los ñoquis, el Obelisco y Messi”, lo hicieron elegir por el país.
Sostuvo que ingresó de manera ilegal desde Bolivia y que a Buenos Aires arribó luego de viajar en micro de larga distancia desde Jujuy. Cuando llegó a la terminal de Retiro preguntó dónde podría alquilar un cuarto y trabajar, por lo que le recomendaron que vaya hasta la Villa Zavaleta, en Barracas.
Allí alquiló una habitación y luego de averiguar, comenzó a comprar ropa en La Salada para venden de manera ambulante.
Con la asesoría técnica de su abogado Lucas Contreras Alderete, “Pequeño J” continuó su relato ya con las primeras menciones a uno de los imputados: Miguel Ángel Villanueva Silva (25) , a quien conocía de Perú y que le propuso que trabaje para él haciendo changas “porque no le gustaba que la gente lo vea mucho”.
A través de él conoció a Iara Daniela Ibarra (19) , quien es pareja de Villanueva Silva; y a Matías Agustín Ozorio (28) , otros imputados y detenidos en la causa.
Según su declaración, la primera vez que vio a Lara y a Morena fue el 6 de septiembre de 2025 , cuando Villanueva Silva le pidió que acompañara a un conocido suyo apodado “Gordo” . Ambos fueron hasta Flores donde se encontraron con las adolescentes y mantuvieron relaciones sexuales en un hotel de la zona.
Un segundo encuentro se dio unos días después cuando fueron los cuatro a un boliche de Flores. Allí intercambió unas palabras con Lara, que estaba hablando de una fiesta con “Gordo”.
“ ¿No sabés qué fiesta vamos a hacer?” , le había preguntado Lara, mientras le mostraba fotos de sus amigas a “Gordo”. En ese momento, luego de que éste último lo miró mal a “Pequeño J”, Villanueva Silva le mandó un mensaje para que no hablara con ellas y que solo esté allí “haciendo presencia”.
Esa noche "Gordo" les pagó a Lara y Morena solo por verse, expresó el joven peruano.
El imputado también relató cuándo y cómo llegó hasta la casa de la calle Chañar 702 de Florencio Varela, lugar donde aparecieron los cuerpos de las tres víctimas.
“Pequeño J” dijo que fue hasta allí el jueves 18 de septiembre. Estuvo acompañado por “Gordo” y otras personas. En la vivienda ya estaban Villanueva Silva y Celeste Magalí González Guerrero (28) , dueña de la casa y también detenida.
Cuando le consultaron sobre quién era "Gordo", el imputado sostuvo que no conocía su nombre ni otro apodo, que "no era de la villa" y que Villanueva Silva le aclaró: " Es como si tu hablaras conmigo , él es de confianza, siempre con respeto".
Según su relato, “Gordo” le mostró a Villanueva Silva las habitaciones que había en el lugar y donde iría una parrilla en el patio. “Encargate de lo mío”, le pidió a “Gordo”, quien respondió “tú quédate tranquilo”.
Ya con relación al viernes 19, día del hecho, Valverde Victoriano relató que Villanueva Silva le pidió que lo acompañara a “Gordo” a comprarse un auto. Cuando llegaron a destino allí estaba Víctor Sotacuro Lázaro (41) , otro de los imputados.
Luego declaró que se quedó dormido y que a las 6 de la mañana lo despertó Ozorio, uno de los jóvenes que trabajaba para Villanueva Silva y que estaba acompañado de un conocido apodado “El Negro”.
“ Estaban empapados, con los zapatos con tierra” , describió “Pequeño J”. En ese momento Ozorio le dio un “fierro”, como describió, y una caja de balas. “Tomá, me dijo Miguel Ángel que ibas a guardar”, le dijo y le entregó también 50 mil pesos.
“Pequeño J” fue luego a la casa de su novia. Ella fue quien le preguntó si conocía a las tres chicas, mientras le mostró unas fotos. Él lo negó, pero dijo que le escribió a Ozorio para preguntarles “si seguían en la fiesta” y que le dijo que no, “que esté tranquilo”.
Cuando se enteró del hallazgo de los cuerpos volvió a escribirle a Ozorio, esta vez más preocupado. “ Ustedes la cagaron , en primer lugar son mujeres, y en segundo una de ellas tenía 15 años”, le recriminó y le dijo que se sintió “un boludo” porque aparecía en las cámaras de seguridad.
Luego le expresó que se iba a ir de la Argentina porque si lo detenían “iba a estar en la cárcel con gente que no son de su mismo país”. Asustado, Ozorio le dijo que se iría con él.
Ambos jóvenes se contactaron con un hombre con el que se encontraron “cerca de José C. Paz” y les dio un fajo de dólares y los llevó hasta la frontera con Bolivia, donde los hizo cruzar en bote, según declaró “Pequeño J”.
En medio de la fuga se comunicó con su pareja, a quien le pidió que el arma y las balas las esconda debajo del colchón y prendiera fuego una valija que le había dado un tío suyo días antes y de la que no mencionó qué había adentro.
Una vez en Perú, “Pequeño J” se comunicó con su familia. Sostuvo que no quería llevar a Ozorio con ellos, ya que allí estaba su madre, hermana y tía, y que no sabía “qué problemas tendrá él con las mujeres”, por lo que le dijo que compre un pasaje a Lima y que se volverían a ver en Trujillo, de donde es oriundo Valverde Victoriano.
Ozorio le pidió que no lo dejara solo, pero como tenía ya pedido de captura internacional de Interpol, “Pequeño J” prefirió seguir sin él.
Durante esa travesía sostuvo que le preguntó a Ozorio qué fue lo que pasó en la casa de Chañar 702. El joven le contestó que “ solo cumplió con lo requerido por Miguel Ángel” , a quien describió como “un jefe” y que cuando llegó a la casa “ya estaba todo armado”. Agregó que en el lugar estaban Ozorio, González Guerrero y un hombre que identificó como “Gato”.
Para continuar con su fuga, el joven peruano pagó 30 dólares a un hombre para que lo lleve a Lima escondido en un camión. Finalmente fue detenido en Pucusana, a 70 kilómetros de la capital de Perú.
Cuando lo trasladaron a la comisaría volvió a ver a Ozorio, que había caído horas antes cuando la Policía lo detuvo en una plaza de Lima deambulando solo.
Finalmente sostuvo que su abogado peruano le recomendó que continúe detenido en su país, ya que en Argentina “las cosas estaban calientes” y podrían hacerle daño. Tras siete meses, fue extraditado y quedó a disposición de la justicia argentina.
Antes de finalizar con su declaración, Valverde Victoriano les dejó un mensaje a las familias de Lara, Morena y Brenda pidiéndoles "disculpas por la tragedia que hicieron esos tipos" .
“Yo no sabía nada del plan que tenían ellos , no tenía idea, sí le hacía changas a Miguel Ángel pero no sabía del plan, no tenía idea, se lo que se siente perder un familiar, más cuando es un hijo, yo perdí a mi padre y me costó demasiado perderlo, que si perdiera a mis hermanas o madre me dolería hasta el alma, así que quería dejarlo en claro”, concluyó.
Redactor de la sección Policiales
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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