
Camila Romero (25) decía que estaba bien. Que los 39 kilos que llegó a pesar eran normales y le encontró -en silencio- una excusa a cada golpe, a cada separación, a cada perdón. Un día dijo basta y se fue, pero no alcanzó: Federico Balbuena (34) fue a su departamento de Pilar en noviembre de 2024 con la excusa de buscar un teléfono y una computadora. Entró a la fuerza, la golpeó y abusó de ella, según consta en la denuncia que ella presentó seis meses más tarde.
La brutal golpiza quedó filmada por las cámaras de seguridad que Balbuena y su papá habían instalado en el departamento que Camila alquiló tras la separación. Ella lo sabía, pero nunca miró las imágenes, al menos hasta que se animó a denunciar.
Era mayo de 2025 y la joven había empezado a estudiar Derecho en la Universidad Nacional de Morón (UNM), cuando cursó las materias de Derecho Penal entendió que todos esos episodios habían constituido varios delitos y así fue que la idea de denunciar se concretó.
“Yo ya estaba acompañada, volví a la casa de mis padres, tenia muchos recuerdos, las imágenes se me venían a la cabeza y no podía dormir. Hacía deporte, estudiaba, buscaba rehacer mi vida pero estudiando abogacía empecé a ver muchas cosas que yo había pasado que podrían configurarse en varios delitos. Uno trata de justificar muchas cosas por miedo o vergüenza ", cuanta Camila, en diálogo con Clarín .
El trabajo interno que pudo realizar en esos meses la llevó de nuevo a un disco rígido en el que sabía con certeza que la golpiza había quedado filmada. Tomó esas imágenes y las llevó a la Comisaría de la Mujer, donde radicó la contra Balbuena.
Pasó un año en el que Camila fue a la fiscalía, al juzgado, llevó los dispositivos electrónicos para peritar, pidió registros de historial de Instagram y WhatsApp a Meta , pero no vio los avances que esperaba en la causa.
El miedo fue la gota que rebalsó el vaso: la perimetral se vencía y Balbuena no había sido detenido : “No me habían querido renovar la perimetral porque no había denunciado nuevos acercamientos pero yo tenía miedo, no pasaba nada con la causa. Estaba muy cansada de la situación y tenía miedo de lo que pudiera hacer esta persona. Hasta que me entero que mandó mensajes a una testigo para decirle ‘que por favor no se una a la gente que le quiere hacer daño, que si lo metían preso lo iban a violar y matar’ y me cansé”.
Era sábado, Camila habló con su familia y se decidió: “Me cansé de que nadie me escuche”, dijo y publicó en sus redes: “Este cobarde es Federico Nicolás Balbuena. Hoy con varias causas penales, dos de ellas por abuso sexual, sigue libre. Me dejó internada, con la cara destruida (...) Si me pasa algo ya saben quién fue”.
El video dura unos 40 segundos y muestra una golpiza brutal. Lo publicó el 25 de abril de 2026, casi un año después de la denuncia . El 27 Balbuena fue detenido en su casa de Everlinks Golf Country Club, en Luján.
“ Entendí que la forma de resguardarme era hacerlo público , la publicación se viralizó. En minutos, los usuarios empezaron a compartir. Me empezaron a hablar muchos conocidos en común, gente que lo conocía desde la infancia, siempre se manejó impunemente”, recuerda la víctima.
Además, una testigo de la causa también contó que lo había denunciado por dos hechos de violencia, incluso que producto de una violación había quedado embarazada. Nadine Gervas hizo la primera denuncia el 27 de febrero por hechos del 13 y el 21 de octubre y el 9 de noviembre.
"Quedé embarazada a raíz de su abuso y, aunque me da mucha vergüenza y humillación confirmar que esta persona es el padre de mi hijo, quiero justicia" , escribió en un posteo. "Yo jamás, nunca voy a dejar que se acerque a él porque es un violento" , cerró. Esa causa judicial tramita en la UFI N°9 de Luján, en manos de la fiscal Mariana Suárez.
El 8 de mayo la fiscal Marcela Semería, de la Unidad Funcional de Instrucción N°14 Descentralizada de Pilar, indagó a Balbuena por dos hechos: uno por el delito de abuso sexual con acceso carnal y lesiones leves agravadas por el contexto de violencia de género; y otro por lesiones leves agravadas por el mismo contexto.
Por su parte, él decidió declarar y dijo que estaba “arrepentido”, pero la acusó de tener una relación “tóxica por los celos de ella”.
Este jueves la justicia dictó la prisión preventiva, mientras continúa la investigación.
“Antes que nada quiero decir que soy inocente y esto es una falsa denuncia de violación . Con respecto a mi relación, era una relación muy tóxica, siempre por tema celos, ella era muy celosa y siempre estaba pensando que tenía alguna amante”, dijo Balbuena su indagatoria tras la detención, ya que en la primera se había negado a declarar.
En su relato, Balbuena argumentó que el día del hecho fue a verla para recoger teléfonos y computadoras y buscar respuestas que ella, presuntamente, había dado a clientes del concesionario de autos que ambos compartían, que habían gestionado sus reclamos y sobre los que él no estaba informado.
“Le decía que se quede tranquila, que yo me iba a hacer cargo, que lo único que necesitaba era que ella me comparta la información de los clientes. Después de un rato de hablar de estos clientes, ella me empieza a reclamar lo que siempre me reclamaba que era porque la dejé o por qué la abandono o porque no quería continuar con ella”, describió en su declaración.
Y siguió: “Yo respondí que nuestra relación era tóxica, que no nos hacía bien a ninguno de los dos y que por eso lo más conveniente era seguir separados (...) Ante esta respuesta ella siempre se enojaba , porque no le cumplía sus caprichos y me empezó a decir que me iba a meter preso, que me iba a denunciar, y que se iba a sacar la vida. Empezamos a discutir, ahí sucedió el hecho de violencia, del cual me siento super arrepentido, nunca quise lastimarla , yo solo quería que ella se recuperara y pudiera iniciar su vida lejos mio, pero siempre tuve la intención de que le vaya bien”.
Luego de reconocer los golpes y la violencia, que ya fueron probados por los videos presentados ante la justicia, Balbuena aseguró que las relaciones sexuales posteriores fueron “consentidas” y no producto de un abuso sexual como plantea la acusación en su contra.
“ Nosotros siempre que peleábamos arreglábamos todo en la cama . Sentía que eso la podía ayudar a sentirse mejor. Después de eso, yo me retiro de la habitación”, concluyó.
Para Camila, ese pasaje fue “lo más doloroso” de la declaración de la que se enteró por los medios de comunicación.
Daniel de Mare, abogado de la joven, aseguró: “En la misma declaración él dice que es una denuncia falsa y después reconoce los hechos de violencia, que además están filmados. Respecto de la violación, que es el delito más grave, en el video completo de las cámaras de seguridad queda totalmente probado que lo que ocurrió no pudo ser consentido , el video dura 30 minutos y ella compartió 40 segundos”
Balbuena y Camila se habían conocido cuando la joven había apenas cumplido 20 años y ambos trabajaban en una concesionaria donde él era su coordinador.
Más adelante, cuando ya eran pareja, abrió su propio negocio: Car Center adjudicados SRL.
Mientras la violencia contra Camila ocurría puertas adentro, y también en el ámbito laboral donde la joven denunció situaciones de maltrato y humillación, Balbuena empezaba a recibir una catarata de denuncias por estafa.
“El era así también laboralmente. Todo el tiempo con una sobre exigencia que él te ponía. Si no hacías lo que él quería, te hacía saber que iba a haber consecuencias, De hecho, su forma de trabajo es a través de mentorías, que es sentarte y escucharlo horas y horas. Lleva a sus empleados a su casa y les hace alguna comida y sigue hablando horas. Encara a las personas con miedo, amenazas y extorsión ”, recuerda la joven que presentó chats y testigos que vieron los maltratos en el ámbito de trabajo que compartían.
“Esto lo encubre diciendo que, si querés ser exitoso, tenés que manejarte de esta manera. Que tenés que alejarte de tu familia, abandonar tus estudios, no tenés que encontrarte con nadie más que con su entorno”, ejemplifica la joven.
Además, relata un episodio de maltrato tal que la tuvo “encerrada una semana sin poder salir” y que se sumó al expediente por un hecho ocurrido en septiembre de 2024.
“Ese día él me saca una foto y le manda a dos chicos que eran empleados de él, Lucas y Tomás, y les escribió que así iban a quedar todos lo que no lo respetaran”, lamenta Camila que mencionó a estas personas para que sean citadas a declarar.
La concesionaria estaba en Parque Leloir y es ahí donde Balbuena montó lo que las víctimas definen como una asociación ilícita.
En un informe publicado por A24 develaron las denuncias contra Car Center, donde atraían clientes por redes sociales ofreciendo planes adjudicados (planes que alguien dejó de pagar). Según la denuncia, prometían, por ejemplo, vehículos con 59 cuotas pagas cuando en realidad tenía menos. Los denunciantes manifestaron que se “quedaban con el 50% del dinero” y que nunca llegaba a las automotrices. Por esos hechos, habría alrededor de 20 denuncias formales.
Redactora de la sección Sociedad
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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