
El neurocirujano Leopoldo Luque (45) , uno de los principales acusados por la muerte de Diego Armando Maradona (60) , aseguró este jueves que fue “el que más quiso ayudar al paciente” y que en el debate “todas las balas van dirigidas” hacia él, con relación a los testigos y la prueba exhibida.
Luque se paró de su lugar a las 10.50 y encaró hacia el asiento ubicado frente a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, del Tribunal N° 7 de San Isidro. En ese momento Gianinna y Jana Maradona pidieron salir de la sala para no estar presentes al momento de la declaración del imputado, la séptima en lo que va de las 12 audiencias .
“Primero quisiera aclarar algo que fue discutido y que la evidencia lo está mostrando y es que Maradona estaba completamente lúcido al momento del alta (de la Clínica Olivos). Era el mismo Maradona que plantó a (Vladimir) Putin y al Papa. Él en ese momento se quería ir a su casa, eso quedo muy claro, era su derecho ”, sostuvo Luque, luego de agradecerle a los jueces la oportunidad de defenderse una vez más.
El imputado se defendió de las acusaciones en su contra y de la prueba, puntualmente basada en chats y audios, donde lo vinculan con la prohibición de hacerle estudios a Maradona y de internarlo en un centro de rehabilitación .
“Yo fui la persona que más lo quería ayudar al paciente, y que más contacto tuvo. Es lo más fácil agarrársela contra mi porque soy el que más contacto tuvo. De todo lo que rodeó a Diego el único que diría la verdad y me defendería es Diego ”, afirmó.
Luque declaró con mayor énfasis que sus anteriores exposiciones. Por momentos se lo notó angustiado . “Me toca defenderme de todo” y “todas las balas van dirigidas a mí”, dijo en fragmentos de su testimonio.
“Me toca defenderme de la parte cardiológica y de la pericial y lo voy a hacer. No seré perito, pero me voy a defender ”, dijo y contó que estudió para poder exponer en este juicio donde está acusado del homicidio con dolo eventual, que podría condenarlo a hasta 25 años de cárcel.
Promediando su declaración, el neurocirujano se introdujo en las testimoniales de los médicos Mario Schiter y Federico Corasaniti, quienes actuaron en la autopsia de Maradona, el primero como veedor y el segundo como una de las principales autoridades. Ambos formaron parte de la Junta Médica donde se determinó que Maradona murió de una insuficiencia cardíaca .
“En el medio de la autopsia Schiter y Corasaniti llegan a una conclusión. Ferrari (Pablo, perito) llega a otra conclusión totalmente diferente. Él no está viciado, se dio cuenta que no fue un evento como descubrieron”, sostuvo Luque.
El imputado apuntó directamente a los testigos médicos que declararon y que lo harán en las próximas audiencias. “Nadie va a poder sostener que tuvo una miocardía dilatada por la bibliografía”, expresó.
“El resultado al que llega la Junta Médica no es el correcto, no hay diagnóstico de insuficiencia cardíaca ”, afirmó, mientras que mostró en la pantalla de un televisor una presentación en la que exhibió momentos de la autopsia y fragmentos de bibliografía.
Previo a ello avisó qué imágenes iba a reproducir luego de la tensa situación que se vivió en su última declaración donde exhibió unos segundos de la autopsia con la presencia de Gianinna Maradona , quien lo insultó y le produjo una crisis de nervios que derivó en la suspensión de la audiencia.
Luego afirmó que la fiscalía y las partes buscan introducir que tenía edemas para “sostener la acusación”. “Si no hay edema no hay paciente que descuidamos”, sostuvo, y remarcó que “no tendría sentido la acusación”.
Cuando Luque se disponía a hablar sobre la agonía de Maradona, que los fiscales aseguraron que sufrió al menos 12 horas previas a su muerte, su abogado Francisco Oneto le pidió que no declare ya que es un tema relacionado a la Junta Médica, un tramo que todavía no se debatió en el juicio.
"Por sugerencia de mis abogados, a pesar de que quería seguir defendiéndome, voy a seguirla más adelante ”, finalizó Luque, antes de agradecer a los jueces por la nueva oportunidad de declarar.
La jornada continuó por la tarde con la declaración de dos médicos de la Clínica Olivos: Fernando Villarejo, jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos; y Sebastián Nani, cardiólogo. Ambos coincidieron que Maradona llegó derivado del Sanatorio Ipensa con un diagnóstico de un hematoma subdural y que el médico de cabecera del paciente era el propio Luque.
Villarejo declaró bajo juramento que a Maradona se lo intervino sin los resultados de los estudios prequirúrgicos y que “creía recordar” que vio un documento desde el celular de Luque, pero que no sabía si había un resumen de la historia clínica.
“El paciente venia derivado de una situación de urgencia. Los estudios se hicieron, a mí no me consta eso en su totalidad. El electrocardiograma habitualmente se hace, no lo pude ver. Creía que no existía, pero me dijeron que sí. Se hizo un laboratorio completo”, detalló.
Y agregó: “Hay médicos que dicen que se hizo el electrocardiograma, pero no lo vi. En el quirófano había un cardiólogo. Era una cirugía de urgencia las cosas cambian, (el paciente) puede no tener completo un estudio de laboratorio, pero el riesgo de esperar estudios completos podría superar los beneficios ”.
Durante la extensa declaración, el fiscal de San Isidro Cosme Iribarren, a cargo del interrogatorio, evidenció una serie de contradicciones respecto de la exposición del testigo durante la instrucción de la causa.
Esas contradicciones estaban basadas en una reunión que mantuvieron las hijas de Maradona, Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov (41) y el médico Schiter sobre la atención del paciente una vez externado.
“ No era un paciente para cuidados domiciliarios por lo que tenía. Requería de otras disponibilidades. Yo no estaba de acuerdo de que se vaya a la casa, pero si la familia quería y los médicos de cabecera acompañaban, no me puedo negar”, se justificó.
A su turno, el cardiólogo Nani declaró que “Luque era el medico que trataba a Maradona" y quien se contactaba con él "para realizar los distintos estudios”. También manifestó que estuvo en el quirófano durante la operación del hematoma subdural.
A pedido del abogado Mario Baudrý, el testigo aclaró una serie de chats que tuvo con Luque y afirmó que “tener a Maradona era una situación de estrés límite”.
Si bien declaró que nunca fue cardiólogo de cabecera del ex futbolista, reconoció que en una oportunidad le prometieron que podría ser convocado.
“Una vez me dijeron que me iban a convocar para ver si quería o no formar parte del control, de los manejos cardiológicos, pero nunca sucedió. Luque me lo dijo en los últimos días de la internación cuando se estaban yendo a la internación domiciliaria”, aseguró.
Por último, el testigo indicó que no se veía que Maradona tuviera una cardiopatía y, por ende, no tenía que ser medicado. Y que por esa razón salió de la Clínica Olivos sin ningún remedio indicado.
Redactor de la sección Policiales
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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