
La palta es un alimento que está de moda desde hace varios años. Lo que casi nadie sabe es que el carozo también se puede aprovechar para hacer un té que brinda múltiples beneficios para la salud .
Este fruto es uno de los alimentos más completos dentro de las grasas vegetales. No es liviano en calorías, pero sí ofrece muchísimos nutrientes de calidad. Su parte carnosa de color verde es lo que casi todos consumen, mientras que el carozo se descarta, aunque un truco permite aprovecharlo para cuidar el colesterol, el corazón y la digestión .
Según el sitio de divulgación científica Tua Saúde, el carozo se puede hervir con agua y limón una vez que está seco para aprovechar todos sus beneficios. También es posible picarlo y procesarlo en licuadora para hacer una harina que pueda agregarse a diferentes preparaciones.
Hervir un carozo de palta en agua con limón es una práctica que gana popularidad dentro de la medicina natural y que recomiendan cada vez más especialistas. Esta preparación busca aprovechar los compuestos presentes en el hueso de la fruta, que suele descartarse. El agregado de limón aporta acidez y facilita la liberación de ciertas sustancias durante la cocción.
El té de carozo de palta se asocia con un alto contenido de antioxidantes naturales . Estos compuestos ayudan a combatir los radicales libres, vinculados al envejecimiento celular. Por este motivo, la infusión se recomienda como un complemento que puede favorecer el equilibrio general del organismo.
Entre los beneficios que se le atribuyen a esta preparación, se destacan los siguientes:
A pesar de los beneficios que se le atribuyen, el consumo requiere moderación. El carozo de palta contiene compuestos que pueden resultar perjudiciales en grandes cantidades, por lo que se recomienda un uso ocasional dentro de una alimentación equilibrada y siempre consultar primero con un médico para conocer cuándo tomarlo y con qué frecuencia.
Germinar un carozo de palta en el jardín de casa es un proceso simple que requiere paciencia. Primero se debe limpiar bien el hueso para retirar restos de pulpa e identificar sus extremos.
Luego hay que insertar tres o cuatro palitos en los lados para sostenerlo sobre un vaso con agua, dejando la parte inferior sumergida. El recipiente se coloca en un lugar cálido y con buena luz natural indirecta.
Con el paso de las semanas, la semilla se abrirá y comenzará a desarrollar raíces hacia abajo y un brote hacia arriba. Es importante cambiar el agua cada pocos días para evitar la aparición de bacterias y mantener el nivel adecuado. Cuando el tallo alcanza varios centímetros y las raíces se ven firmes, el carozo se traslada a una maceta con tierra fértil y buen drenaje.
El cuidado de la planta requiere luz abundante, riego moderado y protección frente a temperaturas extremas. La tierra debe mantenerse húmeda, pero sin exceso de agua. A medida que crece, se recomienda podar la punta para estimular nuevas ramas.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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